Tres animales protagonizan “Una idea insólita”

El bosque húmedo tropical de La India (Santander) es el hábitat para los tres protagonistas de esta fábula: el mono araña, la serpiente verrugosa y el águila harpía. Son animales propios de esta región y uno de ellos ya está en peligro de extinción. 

Ilustraciones: Nicolas Chirokoff

Para contar la historia de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare, en Santander, se eligieron a tres animales característicos de esta región del Magdalena Medio. El águila harpía y la serpiente verrugosa personifican a los guerrilleros y paramilitares, mientras que los monos araña, que son los animales que en la fábula se enfrentan pacíficamente a sus depredadores, representan a esta comunidad. 

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“Los mono araña son una especie endémica de la región que está en vía de extinción. Son animales sociales, inteligentes y muy hábiles con sus extremidades y cola, que cuando entrelazan nos permite representarlos como un pueblo que se une y se enfrenta a sus mayores temores. Por otro lado, la elección de animales rastreros y voladores se dio para dar la sensación de atosigamiento en la que viven los monos”, asegura Diana Ospina, la escritora de las fábulas ¡De otra manera!

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Dentro de la fábula también está ilustradas algunas especies de plantas y frutas típicas también de la región, como la guanábana, el helecho, la higuera y la platanera silvestre. 

Monos araña 
Ateles belzebuth

Crédito foto: Wikipedia - Ewcik65 

Es una de las especias más afectadas en el Magdalena Medio por la tala de bosques, la pesca, la caza y el tráfico ilegal. Precisamente en esta región se le conoce mejor bajo el nombre de marimonda del Carare.

Su cuerpo puede llegar medir hasta 50 cm y por su largos brazos y cola se mueven fácilmente por las copas de los árboles. Les gusta comer frutas, flores, raíces aéreas e insectos. Viven en grupos de entre 20 a 30, por eso se les reconoce como animales muy sociables. Uno de sus principales depredadores es el águila arpía. 

Águila harpía
Harpia Harpyja

Crédito foto: Getty Images

Esta ave carnívora, conocida como una de las mejores depredadoras de los aires, habita en el occidente de los Andes, el norte de Chocó, en el valle alto y medio del Magdalena y el noroccidente del Meta y Vaupés, en zonas donde prevalece el bosque húmedo tropical. 

Se puede alimentar de vertebrados como los monos, osos perezosos, zarigüeyas, puerco espines o perros de monte. Sus garras y su pico pueden llegar los 15 cm y su característica principal es su plumaje de tonalidades grises, con alas negras y cabeza con plumas blancas. Es una de las águilas más grandes de todo el mundo. 

La deforestación de los bosques está poniendo en riesgo su capacidad reproductiva y y por ende, la cantidad de especies en el mundo. 

Serpiente Verrugosa 
Lachesis acrochorda

Crédito foto: Getty Images

Es la víbora más grande del mundo y una de las más venenosas en Colombia. Su longitud puede alcanzar hasta los 4 metros de largo y sus colmillos son de hasta 3 centímetros.

Las verrugosas también son la única especie en el país que pone huevos. Su hábitat son los bosques húmedos tropicales y también se encuentra en algunas zonas de la Amazonia, Cauca y la región de la Orinoquia. 

Su supervivencia también está en riesgo por el daño a su ecosistema y por su baja reproducción. 

Helecho 
Tracheophyta

Crédito foto: Getty Images

Son plantas vasculares y se reproducen a través de esporas que salen de sus hojas, llamadas también ‘frondas’. La germinación de otros helechos se da precisamente por la dispersión de las esporas con el viento. No producen flores ni semillas.

Platanera silvestre 
Heliconia latispatha

Crédito foto: Getty Images

También se les llama pinza de langosta, por sus flores rojas terminadas en punta. Pueden medir entre 4 y 7 metros y sus hojas pueden ser de más un metro. Es común de zonas tropicales. 

Guanabana 
Annonaceae muricata

Crédito foto: Getty Images

El árbol que da esta fruta puede alcanzar los 4 metros de altura en climas cálidos y húmedos. El fruto como tal, la guanábana, puede tener un peso aproximado de 4 kilogramos. Sembrar esta planta sirve para rehabilitar el suelo donde se hizo explotación minera, mejorando su fertilidad.