La propuesta electoral de las Farc en 2019

Aunque la exguerrilla aspira a conseguir 30 concejales y entre tres y cinco alcaldías en coalición, también lanzará candidaturas propias, como la de Joaquín Gómez, quien aspirará a la gobernación de La Guajira. 

En las elecciones parlamentarias de 2018, el partido FARC sacó poco más de 52 mil votos pero el Acuerdo de Paz le garantizó diez curules.Gustavo Torrijos - El Espectador

Las elecciones locales y departamentales de octubre son trascendentales para las fuerzas políticas que acompañaron el Acuerdo de Paz entre el gobierno Santos y las Farc, pero además, serán la gran prueba de fuego del partido político surgido tras el silencio de los fusiles. La Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) se juega su primer elección como movimiento legal en el campo donde siempre fueron fuertes: en las regiones.

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Y llegan a este momento en medio de enormes dificultades. El triunfo del uribismo en las presidenciales ha creado incertidumbre en los excombatientes que, dada la captura de Jesús Santrich con fines de extradición, han sentido que no tienen garantías jurídicas para su vida civil y menos para la participación en política. Como si esto fuera poco, un sector de históricos mandos, liderados por Iván Márquez, el exjefe negociador en La Habana, ha tomado distancia del proceso y abandonaron los espacios territoriales de reintegración.

Con un acumulado de poco más de 52.000 votos que lograron en las elecciones parlamentarias de 2018, el nuevo partido político trabaja en su nueva estrategia electoral. Y aunque la campaña hasta ahora empieza y muchas cosas se definirán sobre la marcha, tiene dos cosas claras: primero, que priorizarán una política de convergencia con las fuerzas que han respaldado los esfuerzos de paz; y segundo, que cada región tiene realidades particulares que obligarán a que el tipo de alianza se defina desde lo local.

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Hemos definido que a nivel nacional buscaremos coincidencia con los verdes, el Polo o los Decentes. Sobre la base de que encontremos consensos para seleccionar los candidatos y unos mínimos programáticos de acuerdo a las problemáticas de cada región. Nuestra gente está mirando en qué partes podemos llevar candidatos propios o en dónde con alianzas. Pero también queremos lograr convergencia con movimientos sociales, con líderes populares de las regiones donde siempre tuvimos presencia”, explicó el senador de la FARC Julián Gallo, más conocido como Carlos Antonio Lozada.

En este mismo sentido se pronunció el también senador Pablo Catatumbo, quien explicó que cada uno de los dirigentes nacionales, tanto los que están en el Congreso como los que no, vienen recorriendo las regiones más apartadas del país para definir las problemáticas que los aquejan y las posibilidades electorales. En su caso, está encargado del suroccidente, es decir, los departamentos de Cauca, Nariño, Guaviare, Putumayo, Guanía, Vaupés y Amazonas. Gallo asumirá la región central, Meta y Cundinamárca; Luis Alberto Albán, antes conocido como Marcos Calarcá, está encargado del Valle; Victoria Sandino del Caribe; Griselda Lobo de Boyacá y Norte de Santander, y Jairo Quintero, quien estará trabajando en el Magdalena Medio.

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“Nuestra propuesta es desarrollar líneas programáticas desde las comunidades, para que sean ellas mismas las que abanderen las propuestas, en síntesis una política construida desde las bases, donde el punto central es impulsar y velar por el cumplimiento efectivo del proceso de implementación del Acuerdo de Paz”, puntualizó Catatumbo.

Y esto de la defensa del Acuerdo, tomando las banderas de la implementación de los temas más sentidos en las regiones —como la reforma rural, los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial o la sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito — serán convertidos en consignas electorales en regiones como Meta, Nariño o Chocó, donde la guerra dejó profundas cicatrices. Por eso, en los próximos meses los antiguos comandantes de la que fue la guerrilla más antigua de América volverán a esas regiones vestidos de civil para hacer campaña política, ponerle la cara a las comunidades y construir junto a ellos propuestas políticas.

No nos hacemos grandes ilusiones, buscamos ser sensatos, estamos dispuestos en generar espacios de diálogo con otras fuerzas políticas, construir convergencias en cada zona para trabajar por la paz, la defensa de los derechos humanos y de la vida. Quiero aprovechar la oportunidad para solicitarle al Gobierno nacional que genere condiciones de seguridad para nuestra participación política y, a la vez, solicitar la vigilancia de la comunidad internacional en la materialización de estas garantías. Sería devastador y una mala señal para el futuro que se repita la masacre de la Unión Patriótica”, concluyó Catatumbo.

En esta línea, la estrategia del partido FARC será buscar, con candidatos propios, principalmente a partir de líderes sociales, un número significativo de miembros en las Juntas de Acción Local y de ediles; mientras que para consejos, asambleas, alcaldías y gobernaciones prevalecerá la construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas afines. Eso sí, en algunos escenarios lanzarán candidaturas propias, como la de Joaquín Gómez, quien aspirará a la Gobernación de La Guajira. Los cálculos internos son que en este campo logrará entre tres y cinco alcaldías y unos 30 concejales, todos en convergencia.