Así funcionará la Comisión de la Verdad en el sur del país

La comisionada Alejandra Miller es la encargada de dirigir la región Sur Andina (Putumayo, Valle, Cauca, Nariño y sur del Huila). La diversidad étnica, los procesos de resistencia y el narcotráfico serán parte del análisis en esta región. Ya hay dos sedes funcionando, en Cali y Popayán.

Alejandra Miller, comisionada de la verdad, ha trabajado en organizaciones de mujeres en el Cauca. / Gustavo Torrijos

¿Qué dinámicas del conflicto va a estudiar la Comisión en la región que tiene a su cargo?

La diversidad étnica le da una particularidad a esta región. Los pueblos indígenas plantean unas dinámicas de resistencia que también tendremos que documentar y trabajar. En esa zona se dio el nacimiento de la guerrilla de las Farc y del Quintín Lame, y la incidencia que tuvo el M-19. Ha sido un territorios con un escenario profundo de guerra, al que se suma el abandono del Estado. Tiene dinámicas sociales y organizativas muy fuertes, sobre todo en el Cauca, donde a pesar de lo dura que ha sido la guerra, los indígenas decidieron no desplazarse. También hay que indagar por los corredores de la coca y cómo impactó ese vínculo del narcotráfico y los cultivos de uso de ilícito en el conflicto armado, así como la minería ilegal. En el Valle del Cauca, por ejemplo, el narcotráfico tuvo una gran influencia en el conflicto.

El conflicto continúa. ¿Percibe que la gente tiene temor de hablar?

Sí, hay temor, y la Comisión tiene la responsabilidad de mirar cómo recoge esa información de manera segura. Hay gente que se siente tranquila en las casas de la verdad, hay otra que se sentirá mejor en la sala de su casa, en la iglesia o la junta comunal. Otro tema es que haya seguridad para los equipos territoriales que van a hacer la tarea de escuchar a las víctimas y a los responsables.

¿En dónde estarán las casas y cómo será el trabajo de la Comisión?

Vamos a tener casas de la verdad en Popayán, Cali y Puerto Asís. En Pasto vamos a tener un enlace, porque nuestra casa estará en Tumaco. Los equipos son móviles y tienen la tarea de recoger testimonios de las víctimas, de escuchar responsables y de organizar encuentros por la verdad y el reconocimiento por parte de los perpetradores. La Casa de la Verdad en Valle del Cauca la abrimos el pasado 14 de marzo en Cali.

¿Ya han recibido testimonios?

En este momento estamos construyendo el tejido con las víctimas para que tengan la confianza. No estamos en el momento más fuerte de recolección, pero calculamos que en mes y medio ya todas las regiones estén en esa tarea.

¿Cómo van a recoger testimonios de perpetradores?

Ya ha habido conversaciones con comandantes paramilitares que han mostrado mucha disposición. También con excomandantes de las Farc, quienes manifestaron en una carta pública que quieren aproximarse. Lo mismo hemos hecho con gente de otras insurgencias y miembros de la Fuerza Pública que están vinculados a la Jurisdicción Especial para la Paz. También vamos a ir a las cárceles y, por nuestro carácter extrajudicial, tomaremos testimonios a parapolíticos y terceros civiles. Aspiramos conversar con todos.

Con las objeciones a la JEP, los excombatientes temen por su seguridad jurídica. ¿Han tenido dificultad para recoger sus testimonios?

Con la cúpula de las Farc ha sido más fácil porque saben que tenemos la prohibición expresa de entregarles a la JEP o a la justicia ordinaria cualquier información. Pero en las bases exguerrilleras hay mucho desconocimiento, así que estamos haciendo pedagogía para que haya tranquilidad. En el caso de los responsables, queremos que sepan que toda la información que nos llegue no podrá ser utilizada por la justicia en su contra, que es absolutamente confidencial. Y con las víctimas, que sus testimonios van a ser totalmente resguardados y confidenciales en la Comisión de la Verdad. Nunca va a ser pública aun después del informe. Hemos hablado con Naciones Unidas, con algunos países, para garantizar la protección de esa información en otros lugares.

El Centro Democrático ha dicho que desconoce el trabajo de la Comisión. ¿Qué harán ustedes, pues es un sector importante en el país que debe ser escuchado?

Vamos a insistir con la pedagogía y tendiendo puentes a todos los actores, incluidos aquellos que tienen muchas prevenciones e inquietudes sobre lo que vamos a hacer. Estamos interesados en que la verdad se conozca. Es una comisión imparcial que busca hacer un informe riguroso, apegado a los hechos y a la realidad. Por supuesto lo que necesitamos es escuchar esas otras voces. Queremos que se sientan bienvenidos y bienvenidas.

¿Qué piensa usted de la disminución de recursos a la Comisión de la Verdad, y que le hayan quitado presupuesto a la implementación del acuerdo de paz en el Plan Nacional de Desarrollo?

Es una preocupación muy grande. Vivimos un recorte presupuestal del 40% en diciembre y eso significa una limitación muy fuerte para nuestra tarea. Nosotros esperamos que en los debates que se vienen alrededor del Plan Nacional de Desarrollo haya la grandeza de destinar los recursos que requiere el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición porque de eso depende buena parte de la contribución a que este país empiece a transitar por una senda de paz.

Por fortuna tenemos un apoyo grande de la comunidad internacional, que ha hecho unos llamados fuertes para que el gobierno asuma la responsabilidad de financiar esta tarea que tenemos por delante.

¿Existe la posibilidad de que la plata que falta llegue por la cooperación internacional?

Esta es una comisión del Estado, así que uno esperaría que sea quien asuma la financiación. Ese es el llamado fundamental. Tendremos seguramente apoyo de la cooperación internacional para poder adelantar algunas acciones y tareas, pero nosotros esperamos que sea el Estado el que responda con lo que le toca.

Se habla de articulación entre las entidades del sistema. ¿Cómo se entiende eso cuando ustedes tienen un mandato de tres años, la JEP de 15 y la Unidad de 20?

Para nosotros es muy importante lo que pasa con los comparecientes ante la JEP, pero no son los únicos responsables y perpetradores, y tampoco tenemos que esperar a que pasen por la Jurisdicción para que vengan acá. A muchos les sirve venir primero a la Comisión de la Verdad, porque les vamos a dar una especie de certificación y eso contribuye a su proceso. Creemos que esto puede ser un incentivo para que den su testimonio antes de que sus procesos vayan a la JEP.

¿Las personas que ya están rindiendo versiones voluntarias en la JEP han venido a la Comisión?

Ya mandaron cartas diciendo que quieren venir a la Comisión. Todavía no hemos empezado a tomar esos testimonios, pero seguramente lo vamos a trabajar prontamente.