Por: Ramiro Bejarano Guzmán

La para justicia

COGIDOS CON LAS MANOS EN LA MAsa. Si no es por un confidencial de la revista Semana, el país no se habría enterado de que unos muy buenos amigos del uribismo, que consideran que nuestra justicia no les ofrece garantías, o que al menos no han protestado por tan grave acusación contra jueces y fiscales, andan promoviendo la creación de una Fundación, que tendrá un peculiar propósito.

La exótica persona jurídica que girará bajo la razón social de “Causa Justa” pretende desarrollar como objeto social la recolección de fondos económicos provenientes de ciertos empresarios, para que las personas que supuestamente padecen persecución injusta de los jueces, puedan pagar los honorarios de sus abogados defensores. Cuando algunos de los promotores de esta singular ONG del uribismo tuvieron que salir al ruedo a dar explicaciones, acudieron al eufemismo de maquillar la presentación y optaron por sostener que lo que busca esta inusual persona jurídica es ayudar a la justicia.

¡Vaya ayudita! Nada creíble la coartada de que “Causa Justa” se propone colaborar con la justicia. ¿Por qué habrían de “ayudar” ahora estos poderosos caballeros, si no lo hicieron cuando el asalto al Palacio de Justicia, o cuando magistrados, jueces y fiscales han caído baleados por el narcotráfico o la insurgencia?

Todo en esta historia resulta inquietante. Desde el mismo nombre escogido, “Causa Justa”, se plantea un desafío, al estilo de la doctrina Uribe. Todo proceso criminal contra alguno de la cofradía son calumnias de la oposición y sesgos de la justicia, lo pregona a diestra y siniestra Uribe, a quien sólo le gustan los jueces o fiscales si son amigos o aliados políticos, como los de la Comisión de Acusaciones. Para este grupo de colombianos privilegiados, sólo son creíbles las decisiones judiciales cuando los absuelven, porque si les imputan los delitos cometidos, quien delinque es aquel que se atreva a sindicarlos.

Pero el nombre es lo de menos, aunque en el caso de algunos de sus miembros habría resultado mejor que la Fundación se llamara “En Causa Propia”. Allí parece que han coincidido importantes empresarios, de esos que se asocian para grandes negocios, sólo que esta vez se agruparon para “ayudar” a la justicia desafiándola. ¿Quiénes son esos desprendidos industriales, cuánto aportarán o esperan ganar, y, sobre todo, cuántos de ellos recibieron adjudicaciones jugosas, créditos de Agro Ingresos Seguros o prebendas durante la “seguridad democrática”?

También entre los fundadores de la ingeniosa ONG uribista hay prestantes abogados y educadores, alguno de los cuales ofició como miembro de la Comisión de Notables a la que Uribe le encomendó la tarea de preparar un proyecto de reforma a la justicia, que tampoco paró en nada, porque el Gobierno quería aniquilar la Corte Suprema, no reformarla.

Por supuesto que dan lástima quienes en vez de memorias andan enredados facturando memoriales, para mal convencer de que no delinquieron cuando se aprobó la tramposa reelección del jefe de la banda; o cuando se orquestó una guerra sucia contra magistrados, sindicalistas, opositores y críticos; o cuando se subsidiaron ricos agricultores; o cuando se festinaron los recursos de Fondelibertad, etc. Pero más pesar da un país que se supone era de juristas, en el que sus mejores hombres deciden asociarse no para proteger a los jueces y fiscales de los ataques de un ex presidente que se dedicó a gastar su prestigio internacional procurándole indebidos asilos a la pandilla.

Si con menos arrancó el paramilitarismo, ahora asistimos a la creación de un poderoso grupo que del derecho de asociación, paradójicamente pretende hacer una “Causa Justa” contra la justicia.

Adenda. Qué tal el cinismo. Uribe criticando injustamente a Vargas Lleras dizque por intervenir en política, él que uso y abusó del poder para politiquear cada día de sus siniestros años de gobierno. Y, además, censurando al padre Javier Giraldo por ejercer su derecho de no asistir a una conciliación, mientras él propicia el asilo ilegal de sus esbirros.

 

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