Por: Iván Cepeda Castro

La venganza

CARMELO AGÁMEZ ES DEFENSOR DE derechos humanos y líder del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado en San Onofre, Sucre. Su vida ha estado consagrada a denunciar los crímenes cometidos por los paramilitares y los políticos corruptos, como la ex congresista Muriel Benito Rebollo.

En la década de 1980 militó en la Unión Patriótica y por esa causa sufrió un atentado, la prisión y el exilio. Luego, como el resto de sus coterráneos, soportó los rigores del régimen de terror y esclavitud que se instauró bajo el mando del jefe local de las Auc, Rodrigo Mercado Peluffo, alias Cadena. Vio a muchos de sus amigos y vecinos ser llevados a la hacienda El Palmar, donde fueron torturados, asesinados y enterrados en fosas comunes, por órdenes de los jefes políticos del departamento. No obstante, a diferencia de muchos que se sometieron, Carmelo inició una resistencia silenciosa. Organizó a los campesinos a quienes les habían sido arrebatadas las tierras, contribuyó a formar a otros líderes y, cuando maduraron las condiciones, impulsó la revuelta que permitió romper el miedo colectivo. Su perseverancia consiguió conducir a la cárcel a algunos paramilitares y a varios políticos, entre quienes estaba el ex alcalde de San Onofre, Jorge Blanco, cuya candidatura a las elecciones locales había sido proclamada por alias Cadena en la gallera municipal.

 Después de llevar a prisión a este personaje y de denunciar a su sucesor Édgar Benito Rebollo —hermano de la ex congresista socia de los paramilitares— comenzaron las amenazas y los hostigamientos contra quienes encabezaron la lucha de oposición al dominio paramilitar y mafioso. Apareció una “lista negra” con sus nombres. Por esa razón la Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó al Gobierno colombiano medidas de protección para 16 miembros del Movimiento de Víctimas en Sucre. El 15 de noviembre de 2008, Carmelo Agámez fue detenido por la Fiscalía. De inmediato fue trasladado a la prisión La Vega, en Sincelejo. Actualmente se encuentra encarcelado compartiendo el patio de la penitenciaría con algunos de los jefes paramilitares y de los políticos que él acusó y ayudó a detener. Un fiscal de Sincelejo lo sindica de conspiración para cometer crímenes con los grupos paramilitares, los mismos de los cuales él ha sido víctima y ha combatido incansablemente. El proceso judicial está montado sobre una serie de irregularidades y sobre las acusaciones que hace la esposa del ex alcalde Blanco.

La vida de Carmelo Agámez corre peligro. De ello han sido advertidas reiteradamente las autoridades locales. El Movimiento de Víctimas ha solicitado su traslado a otro recinto penitenciario y su libertad inmediata.

Luego de haber cumplido penas irrisorias, comienzan a salir de las cárceles los políticos involucrados en alianzas con los paramilitares y en crímenes de lesa humanidad. Mientras tanto, los miembros de las asociaciones de víctimas van a prisión por medio de procesos judiciales arbitrarios. Es la venganza contra los líderes sociales que han encabezado la resistencia al régimen de delincuencia generalizada que impera. Se trata del mismo tipo de procedimiento que esta semana se aplicó contra Aida Quilcué, la dirigente del CRIC que tuvo la valentía de organizar la minga indígena y de interpelar al presidente Álvaro Uribe en una reunión pública. Su esposo fue asesinado por el Ejército Nacional en un operativo que buscaba eliminarla a ella.

[email protected]

 

100733

2008-12-20T22:00:00-05:00

column

2008-12-20T22:00:00-05:00

none

La venganza

11

3622

3633

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Iván Cepeda Castro

La paz total y definitiva

El silencio de La Macarena

La Casa del Terror

La carpeta del presidente Uribe