Por: Aura Lucía Mera

No matarás

ERA JUDÍO. LO CRUCIFICARON. NO sé si era el Mesías Prometido o no. No sé si fue el profeta más importante. Sí sé que llegó, hijo, parece, de un carpintero y una joven llamada María, que después a los católicos les dio porque era virgen y José un papá putativo. Llegó para predicar amor, igualdad, respeto a la vida, tolerancia...

Fue amigo de pescadores y prostitutas. Defendía a los niños. Gustaba de pescar, tomar vino, compartir, ayudar a los enfermos. Rechazaba a los soberbios, los mentirosos,  los corruptos, los vengativos. Nació en una “tierra prometida”. Nació en un país pobre y desértico.

En esa tierra se originaron las tres religiones monoteístas: la judía, la católica, la islámica. Las que más muertos, en nombre de Dios, han causado en la historia de la humanidad. Los católicos hicieron mutis por el foro y se instalaron en una ciudad propia llamada Vaticano, desde donde, rodeados de oropeles, casullas, armiños y riquezas, se dedican a rezar sin meterse en mayores conflictos, tal vez arrepentidos de todos los genocidios que causaron. Los islámicos y los judíos se siguen sacando los dientes.

Israel, en su profunda soberbia, parece olvidar el holocausto que sufrió, donde millones de mujeres, niños y hombres inocentes fueron exterminados sin piedad por un país que se autoproclamó superior. Ahora hacen lo mismo  en “defensa propia”. No contentos con aposentarse en la tierra donde “los otros” habían vivido desde que el hombre empezó a caminar en dos pies, cada vez los hostigan más.

 En esta carnicería de finales de 2008 y comienzos de 2009 lo único que saco en claro es que las mujeres y los niños son simplemente carne de cañón. Que el No Matarás jamás ha estado en el léxico de ninguno de los dos países cuyo conflicto, odio y ambiciones no tendrán fin. Que la ONU una vez más no sirve para nada. Recuerdo el famoso Consejo de Seguridad cuando la invasión a Irak... Estados Unidos se la saltó como un canguro. Ahora es al revés. Pone el veto o se abstiene de votar. Curiosamente el único país de Latinoamérica que ha rechazado esta barbarie es Venezuela. Colombia estuvo de acuerdo con Irak y ahora también se hace el de la vista gorda con esta guerra unilateral.

Parece que ahora las Cruzadas religiosas no persiguieran las conversiones de profanos al Dios elegido, sino en pos del Dios petróleo.  ¿Con qué cara seguirán por el mundo los que a mansalva asesinan infantes que apenas se asoman a la vida, con qué cara seguirán caminando con pose de triunfadores cuando han bombardeado escuelas y rechazan cualquier sugerencia de cordura y de paz? La Primera Ministra de Israel parece la mujer biónica, sin entrañas ni piel. El rictus de su boca, sus expresiones monosilábicas justificando muertes, me dan la impresión de que nunca pudo tener hijos o que jamás conoció la ternura, la compasión o el amor.

Ojalá los organismos como la ONU se acabaran y dieran paso a organizaciones menos costosas, con seres humanos con firmeza de carácter y sin temor a ejercer sus derechos. Nos sobran ONG, nos sobran Comisiones de Reparación. Nos sobran comisionados. Nos faltan líderes. Nos faltan personas que no estén atadas a los intereses económicos y políticos de las grandes naciones que los manipulan .

No sé por qué tarareo mentalmente: “En el portal de Belén hay estrellas sol y luna... Brilla la estrella de paz...”.

 

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