Por: Felipe Zuleta Lleras

Uribe cerrará el Congreso

CUALQUIERA PENSARÍA QUE AL EJEcutivo lo desvelan las capturas de los parlamentarios —gran parte de ellos uribistas— por paramilitarismo, yidispolítica o, eventualmente, por el referendo reeleccionista. Pues las cosas no son como las pintan ya que el Gobierno celebra cada vez que le encarcelan a un congresista.

Pero, ¿por qué en la Casa de Nari se alegran tanto cada vez que la Corte Suprema abre investigación a un parlamentario? Fácil: entre más congresistas enredados y presos haya, el Sr. Uribe puede justificar mejor el cierre del Congreso. Y  una vez esta corporación desaparezca, el Mesías convocaría a una miniconstituyente —pro témpore— que le aprobaría la reforma a la Constitución para moldearla a su antojo.

Esta arbitraria decisión dejaría varias consecuencias desastrosas para el país pero sumamente positivas para Uribe, quien de inmediato elevaría su  popularidad al 600%. La gran mayoría de colombianos vería con buenos ojos que el Gobierno cierra un Congreso entregado, corrupto e  impopular. Y lo más siniestro de todo es que fue el mismo Gobierno que, ilegalmente, infiltró al Congreso. ¿O es que acaso la yidispolítica no arrancó de la mano de dos ministros de Estado?

Cerrar el Congreso es la nueva estrategia del Gobierno para salir de los líos en los que anda metido (falsos positivos, chuzadas, Tasmanias, corrupción desbordada).

Ya en 1992 vimos algo parecido en Perú cuando el dictador Alberto Fujimori cerró el Congreso con el respaldo del pueblo y de la comunidad internacional. Nadie en Colombia, como no sean los demócratas, se opondría a esta decisión y, me temo, tampoco lo haría la comunidad internacional. Tan sólo bastaría  que el dictador criollo muestre las sentencias la H Corte Suprema de Justicia, que, con razón, podría acabar metiendo presos a más de 100 congresistas. Y no porque la Corte sea un partido de oposición como lo sostiene el flamante y desfachatado primo de Pablo Escobar, sino porque los congresistas delinquieron y le corresponde a la Corte investigar y condenar. ¡Esto como resultado de la criminalización de la política!

Entre más presos meta la H. Corte Suprema, más argumentos habrá para que en  la Casa de Nari se froten las manos con la desgracia de sus amigos. Es lamentable ver a más de una decena de colombianos haciendo todo tipo de esfuerzos para llegar a la Presidencia, respetando la democracia, mientras el Sr. Uribe y sus cómplices utilizarán toda clase de artimañas para perpetuarse en el poder.

Recuerden que al Sr. Uribe a y sus secuaces no les temblará la mano para cerrar el Congreso, clausurar las Cortes y encarcelar a sus opositores, pues un gobierno que se atreve a perseguir, fotografiar y  grabar a los hijos menores de los defensores de derechos humanos, es un gobierno que tiene la misma “ética” que tenía  Al Capone. (Que me perdone por la comparación).

Estamos a meses de un autogolpe de Estado. ¿Será por eso que no nombran Ministro de Defensa civil?

 

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