Por: Cecilia Orozco Tascón

El ‘team’ de las notarías y su batuta mayor

LE VA A QUEDAR MUY DIFÍCIL AL team gubernamental de las notarías seguir echando el cuento de que Yidis Medina es una loca; que Teodolindo Avendaño no mata una mosca; que Iván Díaz Mateus es un extraterrestre que no sabe nada, y ahora, que Manuel Cuello Baute, ex superintendente de Notariado, no ha dicho lo que dijo cuando reveló lo sucedido en la época de la aprobación de la primera reelección presidencial en el Congreso.

Por la importancia del cargo que tuvo este nuevo testigo, quien ya no tiene mucho qué perder, la Casa de Nariño ha desplegado una estrategia de contrainformación que consiste en contestar a través de comunicados gaseosos y en confundir a los medios, minimizando un escándalo que lo afecta gravemente por darse en momentos en que se prepara otra reelección. Pero los hechos son de fácil verificación:

1.– Cuello Baute hizo una primera declaración verbal ante una magistrada auxiliar de la Corte Suprema. Esa declaración fue grabada y es válida para todos los efectos.

2.– Existe un documento Excel de computador que contiene una lista de 72 notarías con la fecha de llegada del titular de cada despacho, su nombre y la identificación de quien influyó en la escogencia, en su gran mayoría, parlamentarios. La relación es de 2004, año en que se aprobó la reelección en el Congreso; 2005, cuando la Corte Constitucional le dio el aval definitivo a la reforma para la reelección, y 2006, cuando se eligió a Uribe por segunda vez.

3.– El documento tiene la huella original de un computador registrado por “manuel cuello” y fue escrito el 22 de junio pasado, dos días antes de que el testigo se presentara ante la Corte (24 junio 09). Aún si Cuello Baute quisiera echarse para atrás por temor o por nuevas promesas, esa relación, que está en varias salas de redacción, puede ser incorporada a la investigación.

4.– Aunque muchos quieran minimizarlo o negarlo, el caso de la notaria Luz Marina Campo Hernández, nombrada en Facatativá y un mes después en Tunja, involucra otra vez a los hijos del presidente Uribe en decisiones oficiales. Es significativo que en la casilla que identifica a las personas que influyeron en la selección de Campo, se haya escrito “Milton Contreras” y entre paréntesis se lea “hijos presidente”. Contreras, que trabajaba como alto funcionario de Cuello en la Superintendencia, aparece dándole $20 millones a Teodolindo. En la notaría de Facatativá reposa el registro mercantil de la Zona Franca de Occidente. Y simultáneamente, hay allí registro de varios negocios familiares del ex alcalde de Mosquera Álvaro Rozo, el que compró uno de los terrenos de los Uribe. ¡Rara coincidencia entre lo anterior y el hecho de que a la notaria-esposa se le ocurra mencionar, sólo por chiste, a los hijos del Ejecutivo en una conversación cuya grabación también existe!

5.– No es cierto que este gobierno haya impulsado la figura del concurso de méritos para elegir a los notarios, como se ha difundido. Se vio obligado a implementarlo por orden de una sentencia de la Corte Constitucional, que es muy distinto. Y lo hizo en contravía de lo que deseaba, tal como les consta a los que dirigían el proceso.

Según los expedientes, el team que maneja las notarías (más los cargos regionales y la diplomacia) está compuesto por Bernardo Moreno; sus pupilos Juan David Ortega y Claudia Salgado; su antecesor Alberto Velásquez; su ex subalterno y ex viceministro Hernando Angarita; Sabas Pretelt de la Vega y Diego Palacio Betancourt. La pregunta, de fácil respuesta, es si lo hacen para favorecer sus intereses o más bien, los intereses de la batuta mayor.

 

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