Por: Eduardo Sarmiento

Sigue la recesión en nuestro país

La economía bajó por tercer trimestre con respecto al mismo período del año pasado, despejando todas las dudas sobre la recesión.

Y la composición del producto es peor que la cifra global. La industria, la agricultura y el comercio, los líderes naturales, caen en picada. La escasa expansión corre por cuenta de la construcción pública, que no se refleja en el consumo de cemento, y del sector financiero y la minería que no tienen capacidad de arrastre ni de generación de empleo.

No menos alarmantes son las implicaciones sociales. El deterioro de la actividad productiva va de la mano de la elevación del desempleo, el agravamiento de la informalidad y el desplome del consumo de alimentos que presagian el retorno de la pobreza a los niveles de mediados del siglo XX y de la crisis de 1999.

En varias oportunidades advertí que la economía no tenía fundamentos para superar la recesión. La caída de las exportaciones y la reducción del crédito indicaban que el exceso de ahorro sobre la inversión se incrementaría con respecto al año pasado en 3% del PIB, y la información presupuestal sugería que el déficit fiscal, que se estimaba en cerca del 2% del PIB, no lograría compensarlo. A tiempo que el ahorro aumenta, la inversión y las exportaciones se desploman. En tales condiciones, era perfectamente previsible que el producto continuara con índices negativos y descendiera con respecto a 2008.

Los errores oficiales persistentes de predicción dejan al descubierto las fallas generalizadas de las teorías dominantes. Los economistas oficiales fundamentan sus predicciones y medidas en concepciones monetaristas y de equilibrio que no representan las realidades de desequilibrio de la economía colombiana, y menos en condiciones de recesión. Siguen atrapados en la creencia de que los mercados se autorregulan o los regula el banco central.

La crisis no se ha interpretado con objetividad y se trata de manejar con opiniones. El Ministro de Hacienda no ha acertado en sus vaticinios. En noviembre de 2008, cuando la economía ya había entrado en recesión, sostenía que el producto crecería 4,5% y que el país estaba blindado de la crisis mundial por el sector financiero. En el primer trimestre, en plena recesión técnica de acuerdo con los estándares internacionales, negó el hecho aritmético diciendo que éste había quedado atrás.

Lo grave es que, aparte de algunos subsidios puntuales, no se ha adoptado una política abierta para superar la recesión. El aumento del déficit fiscal se explica por la caída de los recaudos.

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2009-09-26T03:13:41-05:00

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