Por: Ramiro Bejarano Guzmán

Los corregidores

EN LA ÉPOCA DE LA COLONIA LOS TEmidos corregidores ejercían oficios en nombre del soberano español, pero en la vida de república independiente desaparecieron, o por lo menos eso creíamos hasta esta semana, cuando supimos que han vuelto, esta vez para ejecutar tareas nada ortodoxas.

En efecto, por estos días han aparecido unos nuevos “corregidores” de cuanto papel les viene en gana, los cuales enmiendan con fines judiciales o mediáticos o con cualquiera otro propósito, menos el de que muestren la verdad.

Empiezo por ocuparme del “corregidor” Luis Guillermo Giraldo y la banda de promotores del referendo reeleccionista, quienes después de un año de haber presentado sus maltrechas cuentas, pretenden ajustarlas dizque porque no fueron registrados todos los gastos.

¡Qué tal! Ahora resulta que después de que públicamente se han cuestionado las dudosas cifras del referendo y de que están penalmente cuestionados sus promotores por un presunto fraude procesal, al “corregidor” Giraldo se le ocurre la fórmula de rectificar todo. ¿Será, acaso, que con estas tardías enmiendas se busca amainar la ostensible responsabilidad penal que acosa a quienes presentaron cuentas nada confiables de su aventura reeleccionista?

Pero también el enhiesto magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia, Iván Velásquez, el que con valentía ha liderado las investigaciones por la parapolítica, ha sido víctima de esos mismos “corregidores” siniestros. El país ha presenciado el deplorable espectáculo de que este probo funcionario no tenga paz ni privacidad en sus conversaciones telefónicas. Cuando creíamos que eso ya estaba superado, vinimos a saber que el número de su celular apareció como reportado en unas investigaciones por extorsión y secuestro, y que desde salas de interceptación ubicadas en el Ejército y en la Policía, se le seguían oyendo sus conversaciones, también ilícitamente.

Los “chuzadores” de Velásquez lo que hicieron fue “corregir” lo que a su juicio habían hecho mal, para volverlo a hacer pero que apareciera ejecutado dentro de la ley. Estos “corregidores” del reino del “chuzo” son los mismos que por cuenta de la Casa de Nari y con la participación del DAS, oyeron y siguieron a este magistrado que tanta roncha le produce al Gobierno.

Y como para que no quede duda alguna del espíritu que inspira este régimen mafioso y corrupto, ahora sabemos que el director de la Uiaf, Mario Aranguren, convocó una insólita reunión de varios de sus subalternos, para que “corrigieran” los registros de las visitas de funcionarios del DAS a la Uiaf, realizadas curiosamente durante el período de la guerra sucia contra magistrados, opositores y periodistas.

Sí, mientras los registros daban cuenta de que las visitas de funcionarios del DAS a la Uiaf se habían prolongado por muchas horas, Aranguren logró imponer a sus subalternos que un año después se “corrigieran” los datos para que apareciera que los visitantes habían permanecido menos tiempo del registrado. Lo curioso es que la “corrección” de esos registros se hizo el 1 de junio de 2009, unos días antes de que Aranguren compareciera a la Fiscalía a rendir indagatoria. Todo indica que se “corrigieron” documentos públicos para presentarlos en la Fiscalía y, claro, para que todo pareciera normal.

Ya habrá tiempo de ocuparse de los “corregidores” en Inco o de los otros avivatos que gozan de los subsidios agrícolas decretados por este Gobierno para favorecer a sus amigos y de paso aceitar la nueva reelección.

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Adenda. ¿Godita Marta Lucía Ramírez? Vivir para ver. Sentido pésame… a los goditos.

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2009-09-26T03:41:33-05:00

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