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14 Aug 2022 - 2:00 p. m.

La importancia de la salud pública para el bienestar social

Contenido patrocinado por la Universidad El Bosque

Más que un componente importante en la mejora de calidad de vida de las personas debe ser una herramienta interdisciplinaria que fomenta el conocimiento, para aplicarlo en una práctica social que genera bienestar individual y colectivo.
La interdisciplinaridad que la U. El Bosque ofrece en la maestría de Salud Pública otorga a sus egresados capacidad propositiva en diversos ámbitos.
La interdisciplinaridad que la U. El Bosque ofrece en la maestría de Salud Pública otorga a sus egresados capacidad propositiva en diversos ámbitos.
Foto: Carlos Rosas - Mauricio Alvarado Lozada

La salud pública es una rama de la medicina que busca, por medio de diferentes estrategias e intervenciones, convocar la participación de la sociedad y las instituciones en todas las acciones que se pueden desarrollar para promocionar la salud y prevenir enfermedades, siempre teniendo en cuenta que la salud pública abarca temas individuales y colectivos que de alguna forma se retroalimentan.

“En el marco de nuestro sistema de seguridad social en salud, la salud pública está concebida como un conjunto de políticas, acciones y estrategias que buscan garantizar, de una manera integrada, la salud de la población y de la comunidad a través de múltiples acciones o intervenciones, que abarcan tanto lo individual como lo colectivo, buscando generar un impacto sobre los determinantes que contribuyen a que la población goce de un mejor estado de salud y una mejor calidad de vida, para que eso incida sobre el desarrollo del país”, explicó Rafael Miranda, director y profesor en la maestría de Salud Pública de la Universidad El Bosque.

Y aunque puede sonar muy general, hay diferentes definiciones o criterios con los cuales se puede establecer si un evento o enfermedad es de interés en salud pública o no. En términos globales, un problema de salud pública es una situación que afecta negativamente el bienestar de la población, a escala individual como colectiva. Y se debe analizar desde diferentes atributos como la magnitud del evento, la letalidad, mecanismo de trasmisibilidad, la afectación sobre un grupo vulnerable incluso sobre el sistema de salud, si se cuenta con tratamientos o las opciones de intervención, pues no hay un único criterio para determinar que algo sea de particular interés.

De acuerdo con el doctor Miranda, el momento histórico también influye en que un evento o enfermedad ingresen en la agenda de salud pública. “Ahora pasamos del covid para llegar a la viruela del mono, así no todo lo que cause alta mortalidad es evento de interés. Otro ejemplo podrían ser las enfermedades huérfanas, que también son de interés, porque implican un sobrecosto elevado al sistema.

Que es lo que se busca: que ese evento se priorice y reciba particular atención, dentro de todo el grupo de situaciones o condiciones de salud que cursan en el momento.

De igual manera, entendiendo que la salud pública no solo se limita a las actividades de promoción de salud y prevención de enfermedad, hace que esta disciplina se conforme por un campo interdisciplinario de conocimiento y se convierta en una práctica social; por esto la Universidad El Bosque trabaja para que la Salud Pública sea a través del trabajo colaborativo, lo que va a mejorar la salud poblacional”, destacó el profesional.

Esta interdisciplinariedad y la utilidad en varios campos permiten que la salud pública tenga muchas aplicaciones. Un salubrista egresado de la Universidad El Bosque está en la capacidad de realizar el diagnóstico, evaluación y el análisis de las situaciones de salud; gestionar y liderar proyectos, realizar investigación, trabajar en control de riesgos y daños, así como fomentar actividades y estrategias que vinculen a la comunidad para fortalecer la capacidad institucional, que garantice la reducción de brechas al máximo.

Asimismo, hay que reconocer que los retos del país en salud pública son bastantes, y para mejorar los servicios de salud, se deben desarrollar políticas, fortalecer la institucionalidad y los sistemas de información, entre otros. La Universidad El Bosque impulsa en sus egresados la capacidad propositiva, en cuanto a estrategias, tecnologías y metodologías adecuadas que permitan responder de manera más integral y real a las problemáticas de salud en el ámbito comunitario.

Así, uno de los grandes retos que presenta la salud pública es poder establecer diálogos y mecanismos que permitan solucionar problemáticas que afectan en lo individual y colectivo. Temas como el aborto, el consumo de sustancias psicoactivas o el embarazo adolescente deben formar parte de la agenda de salud pública, para poder llegar a soluciones definitivas que velen por el bienestar y los derechos de las personas.

Temas como el aborto deben ser entendidos como un problema de salud pública pero la mirada debe ser comprendida más allá de la práctica del aborto inseguro, el cual lleva a infecciones y mortalidad. Por lo que nos corresponde incluir y analizar también todo lo relacionado con la sexualidad, la anticoncepción, los embarazos tempranos y la maternidad no planeada.

“Eso ya trae una connotación más social, económica y familiar, que no solo es exclusivo del sector salud”, afirmó Miranda, quien destacó que, “en este caso particular, también existe mucha resistencia al aborto desde el sector salud, porque en medicina no enseñan cómo enfrentar la muerte, pues la misión es salvar vidas. Acá también se salva una vida, pero hay muchos prejuicios de por medio; entonces, es allí donde ese diálogo por medio de la salud pública debería poder facilitar aún más que estas situaciones no lleguen al punto tan grave como son los fallecimientos por prácticas de aborto inseguras”.

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