¿Peligra el enlace real monegasco?

Un bloque de rumores se ha desatado en las últimas semanas sobre la supuesta crisis de la pareja real de Mónaco.

El palacio del Principado emitió esta semana un comunicado que desmentía oficialmente las falsas alegaciones del diario francés L'Express sobre una posible crisis entre Alberto II de Mónaco y su prometida, Charlene Wittstock. La nota señalaba que el objetivo de los rumores no era otro que dañar la imagen del soberano y perjudicar gravemente el feliz acontecimiento.

En Mónaco ya empezaron los días de festejos, que incluyen conciertos, bailes palaciegos, espectáculos de luces y fiestas en las plazas y calles. Mañana el palacio real celebra la unión civil entre el príncipe Alberto y la sudafricana Charlene Wittstock, a las 5 de la tarde, y la ceremonia religiosa se realizará el sábado.

El campeón olímpico de natación sudafricano, Ryk Neethling, amigo cercano de Wittstock, afirmó a la prensa local: “Acabo de hablar con la asistente de Charlene y, sea cual sea, la historia no es cierta. Llamé para preguntarle si todo está Ok y dicen que todo va bien”. Sin embargo, el hecho de que los rumores del Principado se hayan desatado tan rápidamente y de que la gente no note las miradas de enamorados entre ellos ha hecho que la duda se siembre.

Por otra parte, entre los ilustres invitados no asistirán los dos hijos ilegítimos que el príncipe Alberto II de Mónaco tuvo en dos relaciones anteriores esporádicas. Con esta decisión se quiere evitar la exposición mediática que tendrían que sufrir Alexandre Eric Stéphane, nacido en agosto de 2003 en París fruto de la relación con Nicole Coste, exazafata francesa nacida en Togo, y de Jazmin Grace Rotolo, nacida en 1992 fruto de la relación con una excamarera estadounidense, quien pasaba sus vacaciones en Costa Azul. A pesar de que Alexandre y Jazmin han sido reconocidos oficialmente por el soberano, ninguno de los dos tiene derechos sucesorios por haber nacido fuera de un matrimonio católico, como exige la ley del Principado.

“Ustedes también son invitados privilegiados” es uno de los lemas con los que la dirección de Turismo espera atraer a 200.000 visitantes, además de los jefes de Estado de una veintena de países, 38 familias reales y cientos de celebridades que presenciarán la boda real.

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