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hace 55 mins

Óscar Córdoba: "Tenemos que dejar de lado los orgullos"

El presidente de la Acolfutpro hace su balance de una semana llena de pasión en el fútbol colombiano. "Coldeportes estaba en mora de tomar decisiones", señala.

Y tal parece que al fútbol profesional colombiano se le adelantó su semana de pasión. Sí, en los últimos siete días vivió horas intensas, cargadas de múltiples ingredientes: parón de los jugadores del Quindío por el incumplimiento del pago de sus salarios, sanciones por parte de Coldeportes, acusaciones de un lado y del otro; reuniones extraordinarias y promesas por un “futuro mejor”.

Los ánimos se calentaron con la amenaza cumplida de los futbolistas del cuadro quindiano de no presentarse a jugar contra Millonarios. La actuación de un equipo sub 20 que terminó goleado fue la gota que le rebosó la copa al director de Coldeportes, Jairo Clopatofsky, quien en un hecho sin precedentes canceló por 30 días el reconocimiento deportivo del equipo de Armenia y amenazó con quitárselo indefinidamente si antes del plazo no se pone al día en los sueldos y la seguridad social.

Y como un “abuso de autoridad” respondieron a tal decisión los altos jerarcas de la dirigencia del fútbol nacional, mientras que los jugadores del Quindío y sus directivos lo calificaron como un acto de discriminación, toda vez que en el país hay otros equipos que igualmente están en mora y no han recibido el mismo castigo.

Pero también quedó en el ambiente, el triunfo de unos jugadores que, como los del Quindío, se pararon en la raya y sentaron un precedente en la historia del fútbol colombiano. Un punto también para la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro), que justamente nació para defender sus derechos. Su presidente desde junio de 2009, el exarquero Óscar Córdoba, resumió así para El Espectador esta semana, la de mayor pasión para el balompié nacional.

¿Cuál es su lectura de esta situación?

Que el Gobierno por fin puso sus ojos en tantos problemas que han venido ocurriendo desde hace mucho tiempo en el fútbol profesional colombiano y puntualmente en este semestre. Y ese llamado de atención lo llevó a tomar una decisión de índole disciplinario. Los jugadores, y nosotros como Asociación, lo que buscamos es que este proceso continúe, pero con una estructura más sólida, que garantice al trabajador todos sus derechos, y al aficionado, un buen espectáculo.

Entonces, ¿usted estuvo de acuerdo con la suspensión para el Quindío?


Es la forma en que el Gobierno entra a garantizar que todos los elementos del Código Laboral se empiecen a cumplir. A mí me parece que en la parte disciplinaria estuvo muy bien; ya en lo legal, si estuvo dentro del proceso y sus tiempos, lo sabrán los conocedores del tema.

¿Cree usted que Coldeportes estaba en mora de aplicar una suspensión así para sentar un precedente con los otros equipos que también incumplen?

Sí, estaba en mora, porque desde hace mucho tiempo la Asociación había denunciado estas anomalías de los atrasos en los pagos de los salarios y la seguridad social de los jugadores.

Pero justamente se habla de discriminación, ¿por qué sólo suspender el reconocimiento deportivo del Quindío y no de todos los que están en mora?

Porque cada club y cada jugador tienen un tipo de identidad distinta. Hay algunos futbolistas que pueden manejar este tipo de situaciones extremas, como los del América que alcanzaron a estar hasta siete meses sin recibir sueldo. Pero este grupo del Quindío tuvo la suficiente madurez y el coraje de tomar la decisión de no presentarse a jugar hasta que no le cumpla con sus derechos.

¿Qué piensa de la posición de Hernando Ángel, dueño del Quindío, de mandar los sub 20 a jugar en lugar del equipo profesional?

Es su decisión. Los directivos verán hasta dónde pueden manejar esta situación, ellos se comprometieron con los jugadores con unos contratos y lo cierto es que no han cumplido.

Usted exalta a los jugadores del Quindío, pero ya algunos los han tildado de sindicalistas...

Yo los califico de personas exigiendo sus derechos como cualquier trabajador.

Pero podrían quedar vetados de alguna forma por los dirigentes...

Yo espero que no sea así. Si por exigir sus derechos quedan señalados como sindicalistas, estamos muy mal.

¿Qué soluciones plantea usted para salir de esta crisis?


Yo lo que digo es que los problemas de plata se resuelven con plata y punto. Pero también creo que debe haber un mayor control no sólo de Coldeportes, sino de los mismos directivos. Es importante que ellos entiendan que deben hacer un presupuesto para encarar la temporada y dependiendo de sus ingresos así contratar, hacerlo sobre hechos reales.

¿Qué es lo más difícil de presidir la asociación?

El tema del orgullo en ciertas ocasiones lleva a situaciones como estas. Tenemos que dejar de lado esos orgullos individuales y pensar en un bien común.

 

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