17 años de cine europeo

Polonia es el país invitado en el festival, que a su paso por Bogotá tuvo 205 proyecciones y ahora migra hacia Medellín, Cali y Barranquilla.

Son 17 ediciones de Eurocine, ¿qué les ha traído el festival a las salas colombianas?


Cuando comenzó Eurocine, en Colombia no había posibilidad de ver películas europeas. Ahora hay distribuidores colombianos que traen cine europeo a las salas comerciales y esto es maravilloso. Sin embargo, en Eurocine siempre se verán películas que si no fuera por el festival, nunca llegarían a Colombia.


¿Cómo fue el aterrizaje de Eurocine en estas tierras?


Hace 17 años algunas representaciones diplomáticas europeas se propusieron traer películas de sus países para formar una pequeña muestra de cine europeo. Esto tuvo un éxito tan contundente que Eurocine muy pronto se convirtió en Festival y sigue creciendo cada año de forma maravillosa.


¿Eurocine llegará a más ciudades de Colombia?


Sí, este año estamos en Medellín, Cali, Barranquilla y adicionalmente en Eurocine Comunitario estaremos en Villavicencio, Manizales, Neiva y en varios municipios del oriente antioqueño.


Las periferias de las ciudades, donde también se programaron proyecciones, ¿tienen público para el cine europeo?


Es uno de nuestros intereses especiales formar público nuevo y llevar Eurocine justamente a estos lugares y a este grupo de personas, que normalmente no tienen posibilidad de acceso a las salas comerciales y justamente por no conocer, de pronto no buscarían esta clase de cine. La verdad, esta parte del Eurocine Comunitario ha tenido mucha acogida por la gente y es muy reclamado por los municipios y ciudades que no pueden participar en la muestra oficial.


¿Cuántas películas estarán exhibiéndose en esta versión?


Alrededor de 70 títulos, más o menos 50 largometrajes y el resto cortos.


¿Cuál es la magia detrás del cine polaco?


No sé si llamaría este cine mágico, pero sí es un cine fuerte, un cine diferente que refleja la historia de su país. La cinematografía polaca tiene una larga trayectoria apoyada por la labor de la Escuela Superior de Cine de Lodz, la cual ha formado a varios directores mundialmente reconocidos, como Krzysztof Kielwoski o Roman Polanski, cuyas primeras películas se rodaron en Polonia, antes de verse obligado a salir del país debido a las limitaciones impuestas por el sistema comunista, para luego regresar, después de muchos años, a un país ya con un sistema democrático y producir El pianista.


Su director polaco preferido...


Sigue siendo Polanski.


¿Qué sorpresas le ha traído la animación al cine europeo?


El cine de animación en este momento tiene un auge impresionante en Europa y especialmente el cine animado para adultos. En el festival tenemos verdaderas películas de culto, como por ejemplo Metropia o De Profundis y Danny Boy, una belleza suiza.


¿Cuántas películas ha visto en su vida?


La verdad no sé, siempre me ha gustado el cine…


¿Cuál es su principal recomendado en la selección del festival de Arte y Cine?


Hunger y Surviving life.


¿Y en Clásicos?


El gato montés.


¿Le gusta el cine acompañado de palomitas de maíz y gaseosa?


Me gusta el cine con palomitas, con chocolatinas, con gomitas… en fin, me gusta con todos los buenos acompañamientos.


¿Es partidaria de ir a cine sola?


No soy ni partidaria ni no-partidaria, he ido al cine sola y también acompañada... creo que las dos cosas son chéveres.


Una película que todos odien y que a usted le haya encantado.


El último maestro del aire.


¿Le gustan las comedias románticas?


Me encantan.


¿Se le mediría a dirigir un largometraje?


Nunca, porque no soy realizadora de cine.


¿Algún día habrá en Europa un Latinocine?


Esto lo habrían de contestar las personas y gestores culturales en Europa, pero de lo que yo sé, ya hay diferentes muestras latinoamericanos en varios países europeos.


¿Qué la atrapa del cine como arte?


Tener visualizaciones y narraciones diferentes, son como viajes que le llevan a uno a sueños, a viajes distintos.


¿Qué le atrae del cine norteamericano?


Los efectos especiales.


¿Qué le falta?


Eso es muy relativo, hay películas excelentes y películas muy malas como en cualquier otro país… depende del caso.


¿Qué historia colombiana llevaría a la pantalla grande?


Algo de la vida, algo que no tenga nada que ver con el narcotráfico, ni con la guerrilla, ni con las AUC … algo así sencillo y hermoso que muestra la calidez de los colombianos, su verraquera, su alegría.


¿Qué película colombiana le sabe más a este país?


“La estrategia del Caracol” para mi muestra esta asombrosa capacidad de sentir que a pesar de todo la vida es maravillosa, la habilidad de reírse de sí mismo, de las circunstancias y dificultades y lo pintoresco que a veces pueden ser las cosas aquí. Todo eso para mí es muy colombiano.
 

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