Abandonados en altamar

Autoridades de Francia y la OTAN son acusadas de haber dejado sin ayuda a 72 refugiados libios. 63 de ellos murieron.

Los sucesos a bordo de un barco libio de refugiados que intentaba llegar a Lampedusa parecen haber sido terribles. Según un informe del diario británico “The Guardian”, entre el 25 de marzo y el 10 de abril de este año murieron de hambre y sed 61 de los 72 pasajeros que iban a bordo de esta embarcación, que se averió en el Mediterráneo, entre Libia e Italia.

Declaraciones de sobrevivientes al ‘Guardian’ revelan que un portaviones francés de la OTAN, supuestamente el “Charles de Gaulle” fue visto en el mar, pero no los socorrió. Francia desmintió tajantemente que su portaviones denegara auxilio a los refugiados. “El Charles de Gaulle no se encontraba en la zona del Mediterráneo donde tuvo lugar ese naufragio”, declaró el portavoz del Estado Mayor del Ejército francés, Thierry Burkhard. “Nunca estuvo en esa zona”, recalcó, “nunca encontró emigrantes en apuros”.

La OTAN también consideró “erróneas” las afirmaciones de que supuestamente sus navíos hicieron caso omiso de las peticiones de auxilio de los inmigrantes indocumentados procedentes de Libia, al señalar que sólo uno de sus barcos se encontraba de servicio esos días y a más de 100 millas náuticas del lugar. “Sólo un portaviones estaba bajo el mandato de la OTAN esos días, el barco italiano ‘Garibaldi’”, señaló la portavoz de la OTAN, Carmen Romero. Indicó que, durante el periodo en cuestión, esa embarcación operaba a “más de 100 millas náuticas mar adentro”, por lo que subrayó que “cualquier afirmación de que un portaviones de la OTAN encontró y después ignoró al buque en peligro es errónea”.

Mientras crecía la emergencia a bordo del barco, varios de sus pasajeros fueron muriendo. Como el ‘Guardian’ informó, los refugiados esperaron durante horas una ayuda que nunca llegó. “No tuvimos ni combustible, alimentos ni agua”, dijo al diario inglés el sobreviviente Abu Kurke, un eritreo de 24 años. “Cada mañana encontramos más cuerpos”. El 10 de abril finalmente el barco con once sobrevivientes llegó por la fuerza de las olas a la costa libia. Dos hombres más murieron y los 9 restantes ahora se encuentran en la ciudad de Trípoli y aseguran que a pesar de la tragedia van a intentar la fuga otra vez.

El presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Mevlut Cavusoglu, pidió la apertura urgente de “una investigación seria” sobre las circunstancias de la muerte de esas personas ante “los ojos de Europa”.

Lampedusa, desbordada

La llegada de refugiados procedentes de países africanos durante los últimos meses a la isla italiana, que se ha convertido en el punto de entrada de inmigrantes al espacio Schengen, tiene en alerta a las autoridades europeas. Algunos países incluso han amenazado con replantear su política migratoria.
Desde el comienzo de las revoluciones en el Norte de África, aproximadamente 30.000 personas llegaron a Lampedusa, una isla de 20 kilómetros cuadrados. Sólo entre el viernes y domingo pasado llegaron aproximadamente 2.000 personas al lugar.

De hecho, otro incidente, esta vez en las costas libias, se presentó durante este fin de semana. Sobrevivientes confirmaron el naufragio de un barco que transportaba cerca de 600 inmigrantes, indicó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). "Algunos náufragos lograron llegar a la costa al parecer nadando”, dijo un portavoz de la organización. A pesar de los riesgos, el flujo de personas no se detiene.

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