Abren investigación contra el canal Globovisión

El Estado venezolano los acusa de emitir imágenes de una crisis carcelaria que pueden producir "zozobra en la población".

El Estado venezolano decidió abrir un nuevo proceso administrativo en contra de la televisora privada Globovisión por emitir imágenes de una crisis carcelaria que pueden producir "zozobra en la población", informó el jueves el organismo regulador de las telecomunicaciones.

"Esta comisión, después de un riguroso análisis técnico, jurídico, objetivo, ha decidido a tenor de todos los hechos que se han producido del 16 al 19 de junio aperturar un proceso administrativo sancionatorio a Globovisión", anunció en rueda de prensa Pedro Maldonado, presidente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).

Globovisión, muy crítica con el gobierno del presidente Hugo Chávez, "podría ser objeto de una multa de un 10% de los ingresos brutos obtenidos en el ejercicio fiscal anterior o de la suspensión de la transmisión hasta por 72 horas", añadió Maldonado.

La resolución se basa en la cobertura de un conflicto en el penal de El Rodeo, cercano a Caracas, donde se han registrado al menos 29 muertos desde el 12 de junio. Este es el incidente más sangriento de la última década en una cárcel venezolana y está aún sin resolverse ya que varios centenares de presos siguen atrincherados.

Globovisión emitió imágenes de familiares de los presos muy alterados en busca de información. Según Maldonado, estas imágenes pueden "generar apología del delito" o "conllevar alteraciones al orden público".

María Fernanda Flores, vicepresidenta de Globovisión, afirmó que la televisora cumplía "con su deber" al emitir la opinión de los familiares y alegó que jamás tuvieron acceso a fuentes del gobierno para equilibrar la cobertura, tal como pedía el gobierno.

"¿Cuál es el equilibro que nos están pidiendo si son unos desequilibrados? Permítannos que nuestra gente vaya para allá, den la otra cara (...) Para hacer lo correcto nosotros los buscamos y siempre nos rechazan", afirmó.

Globovisión acumula varias sanciones administrativas y ha sido amenazada de cierre en numerosas ocasiones por el gobierno, que los califica de "terroristas mediáticos". El presidente del canal, Guillermo Zuloaga, actualmente en Estados Unidos, es buscado por la justicia venezolana, que lo acusa de los presuntos delitos de usura y asociación para delinquir.

Los responsables de Globovisión aseguran que son objeto de una persecución debido a su línea editorial muy crítica con el Ejecutivo. Sin embargo, el gobierno venezolano asegura que estas acciones legales contra el medio de comunicación y sus directivos responden a razones estrictamente legales.