Absueltos los bancos imputados en la quiebra de la italiana Parmalat

El Tribunal Penal de Milán dispuso la absolución de Morgan Stanley, Bank of America, Deutsche Bank y Citigroup.

El Tribunal Penal de Milán dispuso la absolución de los bancos Morgan Stanley, Bank of America, Deutsche Bank y Citigroup de la acusación de agiotaje (especulación abusiva) en la quiebra de la alimentaria italiana Parmalat en 2003.

Los jueces de la segunda sección penal del tribunal milanés decidieron absolver asimismo a seis trabajadores de estos bancos, quienes también estaban imputados en el proceso, según informaron los medios de comunicación italianos.

Esta decisión niega la razón a las tesis defendidas por la Fiscalía de Milán, que el pasado enero había pedido la condena de esos seis empleados a penas de entre un año y año y cuatro meses de prisión por la supuesta especulación abusiva.

Además, la Fiscalía había solicitado una sanción económica de 3,6 millones de euros para los bancos, así como la confiscación de 120 millones de euros de los beneficios obtenidos en los últimos años de la gestión del expropietario de Parmalat Calisto Tanzi por formar parte, según los fiscales, de los ingresos del delito de agiotaje.

Según la Fiscalía, las cuatro entidades divulgaron informaciones falsas con el fin de alterar el precio de los títulos de la alimentaria, en complicidad con Tanzi, quien fue condenado a 18 y 10 años de cárcel en sendos procesos judiciales abiertos por la quiebra de la alimentaria en Parma y Milán, respectivamente.

Poco después de conocerse la noticia, Bank of America expresó, a través de un comunicado, su "satisfacción" por la decisión de los jueces, en la que se reconoce, según la entidad, que "ninguno" de sus trabajadores conocía el "fraude de Parmalat".

También en un comunicado, Citigroup, otra de las entidades imputadas, expresó su "alegría" por la absolución del Tribunal de Milán, en línea con la que tesis que siempre ha defendido, la de que ella misma había sido objeto de fraude por parte de Parlamat.

La multa económica solicitada por la Fiscalía de Milán para los bancos ascendía a 900.000 euros para cada entidad, mientras que el valor del dinero que se pedía confiscar variaba en cada caso y se correspondía con el importe del que supuestamente se pudieron beneficiar los bancos.

A Morgan Stanley le pedían 5.900.000 euros, a Deutsche Bank catorce millones, a Citigroup setenta millones y a Bank of America treinta millones.

Parmalat, que llegó a ser el octavo grupo industrial de Italia, fue declarada en bancarrota tras descubrirse un "agujero" financiero de 14.500 millones de euros y su quiebra afectó a unos 32.000 inversores.