"Actuación honesta no necesita reconocer terroristas para evitar ir a la cárcel"

El expresidente Álvaro Uribe le respondió al mandatario Juan Manuel Santos sobre su aseveración de “ir a La Picota” si no se reconoce el conflicto armado interno.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez replicó este domingo a las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos sobre la posibilidad de que ambos, junto a los comandantes de las Fuerzas Militares “terminemos en la cárcel La Picota”, si no se reconoce el conflicto armado interno, como quedó estipulado en la ponencia de la Ley de Víctimas.

Uribe aseguró que “combatimos a los terroristas de acuerdo con la Constitución y la ley. La actuación honesta no necesita reconocer terroristas para evitar ir a la cárcel. Ese reconocimiento no excusaría conductas ilegales de funcionarios”.

Para el exmandatario no se necesita el reconocimiento del conflicto con los terroristas para operar conforme a los principios del Derecho Internacional Humanitario.

“Esta normatividad está en nuestro ordenamiento jurídico y se aplica por nuestros soldados y policías, de manera unilateral, sin importar las atrocidades con que proceden los grupos violentos terroristas que la violan todos los días. Muchas veces se les ofreció que cumplieran el Derecho Internacional Humanitario y respondieron con collares bombas”, aseguró.

Además, explicó que para adelantar operativos castrenses, como son los bombardeos a campamentos guerrilleros, “no se necesita reconocer conflicto con terroristas”.

“Si se necesitara, entonces no se podría atacar narcotraficantes terroristas, que operan como grupos armados al margen de la ley, y las Fuerzas Militares tendrían que renunciar a combatir con iniciativa a las Bacrim”, agregó.

Carta de Álvaro Uribe Vélez

1. El Presidente Santos como Ministro de Defensa, los anteriores Ministros, los Comandantes y mi persona, combatimos a los terroristas de acuerdo con la Constitución y la ley. La actuación honesta no necesita reconocer terroristas para evitar ir a la cárcel. Ese reconocimiento no excusaría conductas ilegales de funcionarios.

2. Las Fuerzas Armadas no necesitan el reconocimiento del conflicto con los terroristas para operar conforme a los principios del Derecho Internacional Humanitario. Esta normatividad está en nuestro ordenamiento jurídico y se aplica por nuestros soldados y policías, de manera unilateral, sin importar las atrocidades con que proceden los grupos violentos terroristas que la violan todos los días. Muchas veces se les ofreció que cumplieran el Derecho Internacional Humanitario y respondieron con collares bombas.

3. No se necesita reconocer conflicto con terroristas para que las Fuerzas Armadas puedan válidamente tomar la iniciativa para atacar estos grupos. Si se necesitara, entonces no se podría atacar narcotraficantes terroristas, que operan como grupos armados al margen de la ley, y las Fuerzas Militares tendrían que renunciar a combatir con iniciativa a las Bacrim.

4. La justicia transicional, los proceso de desmovilización, están limitados por la imposibilidad de indultar o amnistiar delitos atroces, y no necesitan previo reconocimiento político de terroristas.

5. Reconocer conflicto con terroristas es aceptarlos como actores políticos y abrir la puerta para que ellos pidan a terceros países el reconocimiento de Beligerancia o abran oficinas allí como en el pasado. (Ver publicación de Narcoterroristas FARC, Beligerancia, cuyo link se cita en pie de página.)

6. Reconocer conflicto con terroristas es estimular a otros países para que pidan e intenten reconocerles Beligerancia como lo hizo el gobierno de Venezuela, los absuelvan de terrorismo, o se les brinde apoyo y complicidad. (Pie de página 2)

7. Reconocer conflicto con terroristas es dar una señal de desorientación a quienes como la Unión Europea, Canadá y los Estados Unidos los han declarado terroristas.

8. Reconocer conflicto es el camino deseado por los grupos terroristas para regresar a la política de apaciguamiento y desmotivación de las fuerzas armadas.

9. La reparación de víctimas no debe ser excusa para iniciar la aceptación de los terroristas.