Alistan tatequieto para violencia en Corabastos

Vicepresidente se reúne mañana con zorreros para buscar salida a su problemática. Entidad dice que delincuencia refleja realidad de la ciudad.

Los más de tres millones de dólares que mueve el comercio de la Central de Abastos de Bogotá (Corabastos) son el principal atractivo para las bandas criminales que operan en la zona y que   cuentan con la ventaja adicional de que saben al dedillo cómo funciona ese comercio, generalmennte realizado en efectivo.

Tal y como lo ha venido denunciando este diario durante la última semana, en asocio con el Canal Caracol y basado en investigaciones de entidades como la corporación Nuevo Arco Iris, Corabastos no sólo se convirtió en un problema para  los miles de tenderos de la ciudad que acuden a abastecerse para sus locales, sino que su violencia se está extendiendo a otras zonas de Bogotá. O es consecuencia de aquellas, como diría el gerente de la entidad, William Varela.

Ayer mismo la Policía Nacional adoptó medidas al respecto y no sólo comenzó a aplicar el anunciado plan de recompensas para los ciudadanos que ayuden al desmantelamiento de dichas bandas, sino que comenzó a programar operativos especiales, que arrancarán esta misma semana.

Por otra parte, el vicepresidente, Angelino Garzón, se reunirá mañana con los voceros de los coteros -o zorreros, como los llaman allí- para escuchar su problemática, que va desde el debate porque no pagan impuesto a la central de abastos, hasta medidas de protección para su salud.

 Los 3.500 coteros hacen parte de las 12.000 personas que derivan directamente su sustento del comercio en la plaza, a la que llegan cerca de 200.000 personas diarias en busca del producto del agro nacional, transportado en camiones que, según la investigación de Arco Iris, también serían utilizados para ingresar a la ciudad armas y drogas ilícitas.


Corabastos en cifras