Amelia Toro: Entre la tradición y la geometría

La diseñadora le da una tregua a su trabajo artesanal con tejidos indígenas para abrirle la puerta a las influencias urbanas y de los años 70.

Cuando Amelia Toro regresó a Colombia después de estudiar en el Rhode Island School, de Nueva York, pensó que su quehacer como diseñadora se justificaba mucho más si lograba crear un estilo propio, uno que no se pudiera producir en las mecas del diseño, pero además, si con cada vestido lograba generar un impacto en las mujeres del país al que había vuelto y en el que había decidido vivir.

Fue así como empezó sus exploraciones con los indígenas y sus tejidos tradicionales, a descubrir sus colores y esas narrativas cotidianas, de las cosechas, el clima, y los clanes familiares que se contaban en forma de tejido o en las maneras como se anudaban unas chaquiras de colores brillantes.

De este modo, por más de 10 años desde cuando la creadora bogotana fue invitada como la primera latinoamericana para participar en Cibeles, la Semana de la Moda de Madrid (España), Amelia Toro ha sido testigo de cómo el arte tradicional puede conversar de la manera más respetuosa con las demandas de la moda y el consumo. Sus colecciones con molas, un trabajo arduo que le implica apegarse a los colores que los indígenas trabajen en sus tejidos, a sus tamaños, que muchas veces no corresponden a los estándares de las textileras, y a los tiempos propios con los que trabajan con sus manos —una muerte, por ejemplo, puede demorar por meses la entrega de los tejidos— han marcado radicalmente su quehacer creativo y han logrado que su marca se apegue a los ideales de moda con conciencia, tanto que ha sido apadrinada por la reina Sofía de España para trabajar en programas de este tipo, y recientemente fue convocada por un senador de los Estados Unidos para mostrar ese trabajo tan propio que hace de vestidos y abrigos de mucho diseño y estructura una forma eficaz para narrar esas tradiciones que no quieren desaparecer.

Sin embargo, este trabajo intenso con esos otros mundos posibles para la moda le ha dado la posibilidad de ser testigo de cómo “se ha excedido y casi abusado” del uso de lo indígena para vender un país o para darle un valor agregado a un producto que no se acoge a las vicisitudes propias de su creación, sino que más bien impone unas lógicas que permean sus tradiciones y hacen que pierdan sus sentidos más esenciales. “No podemos permitir que el dinero termine por acabar esa cultura que por el contrario, desde la moda, estamos tratando de cuidar, de legitimar, de visibilizar en sus maneras más genuinas”, explica la diseñadora, que después de presentar en Bogotá hace un mes una pasarela rica en estas exploraciones tradicionales, llega a Colombiamoda para contar quizás una historia más personal.

Esta vez Amelia Toro ha dado rienda suelta a esa otra tensión que habita constantemente en sus diseños: la de una mujer urbana que no puede desapegarse del juego de la elegancia y de la seducción de la mujer neoyorquina. Le da así una tregua a su intenso trabajo artesanal, y en esta ocasión le abre la puerta al trabajo de la forma y de los cortes retomando como su mayor inspiración los años 70.

La creadora pone en esta apuesta a dialogar la moda con el arte. Los colores en bloque y las formas geométricas del pintor Piet Mondrian, que en 1966 retomara el famoso Yves Saint Laurent en sus diseños, reaparecen en vestidos, faldas tubo y blusas estructuras con la impronta de Amelia Toro.

“Para crear esta colección, me basé en elementos propios de la obra de este artista y pintor vanguardista holandés considerado como uno de los principales representantes de la abstracción. Él, a lo largo de su carrera, buscó encontrar la estructura básica del universo que intentaba representar por medio del uso del no-color blanco, el no-color negro y planos geométricos de los colores primarios”, explica Amelia Toro, quien ha buscado que en esta colección predominen el negro, el blanco, el rojo y materiales naturales como las sedas y el algodón.

Invitados especiales

Pepa Pombo

El 26 de julio, a las 9:30 p.m. en Colombiamoda, la marca Pepa Pombo by Mónica Holguín presentará su colección primavera–verano 2012: una propuesta inspirada en el arte cinético y los textiles africanos que da como resultado una colección en la que el color es protagonista.

Leitmotiv

El dúo Leitmotiv llegará de Italia a impactar con sus diseños. Juan Caro y Fabio Sasso presentarán una colección cuyo ADN son los estampados inspirado en mundos fantásticos, la influencia gótica y renacentista. Las siluetas se alargarán y las líneas serán muy femeninas para personalidades que aman ser únicas.

Akihito Hira

El diseñador brasileño-japonés es reconocido mundialmente por su exclusiva moda para hombres: camisas que parecen sacos, pantalones cortos, corbatines, colores clásicos y un fuerte bossa nova en todo. Su colección Botanist primavera-verano 2012 está inspirada en el mundo de los jardines.

Juan

La colección primavera-verano 2012 de la marca Juan, creada por los hermanos Gustavo y Viviana Lozano, está inspirada en el misterio étnico, en los desiertos africanos y en un épico primitivismo hilado a la era actual. Estarán en la pasarela Infashion el miércoles a la 1:00 pm

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