Amenaza en Paloquemao

El fiscal encargado del caso, Ricardo Bejarano, recibió la llamada de un supuesto desmovilizado que amenazó con atacar con explosivos el complejo judicial de Paloquemao.

Por más de una hora estuvo cerrado el tercer piso del complejo judicial de Paloquemao, después de que el fiscal antiterrorista, Ricardo Bejarano, encargado del proceso que se sigue por el atentado hecho a las instalaciones de Caracol Radio en agosto del año pasado en Bogotá, manifestó haber recibido una llamada amenazadora. Según el fiscal Bejarano, un supuesto desmovilizado de las Farc le dijo que, de no suspender la audiencia, atacarían con explosivos el edificio.

La llamada sigue a la captura de dos guerrilleros sospechosos del atentado que fueron detenidos al medio día del jueves  por la Policía Nacional. Se trata de José Alonso Rivera y Miguel Ángel Bobadilla Prada, de quienes se cree que estuvieron encargados, tanto de la fabricación de la bomba como de haber manejado el vehículo que explotó la madrugada del 12 de agosto del 2010 en las instalaciones de Caracol en la 67 con séptima (Bogotá).

Después de que la amenaza fuera reportada a las autoridades, arribaron al complejo judicial agentes antiexplosivos del Departamento Administrativo de seguridad, DAS, en conjunto con oficiales del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, CTI y del Ejército Nacional, encargados de verificar el riesgo real de dicho atentado. Fue entonces cuando el tercer piso del complejo judicial fue cerrado para evitar posibles accidentes.

Una vez las unidades de inteligencia y expertos antiexplosivos descartaron la presencia de explosivos en el edificio e implementaron las medidas de seguridad adecuadas, un juez de control de garantías prosiguió con la audiencia de imputación de cargos, en donde se busca el envío a prisión de los capturados. A  Rivera y Bonilla se les procesa por los delitos de terrorismo, tentativa de homicidio agravado, daño en bien ajeno y fabricación, tráfico y porte de armas o munición.

Por este mismo caso también se encuentra bajo medida de aseguramiento el dueño del taller en donde se prepararon los explosivos del carro bomba, Edilson Moreno, recluido en la cárcel La Picota de Bogotá. El atentado, acontecido en la 67 con séptima, causó leves heridas a 36 personas, daños a 648 establecimientos comerciales, de oficinas y apartamentos, así como a una veintena de vehículos.