Anders Behring Breivik: "Fue cruel, pero necesario"

El confeso autor del doble ataque en Noruega aseguró que actuó solo y que no es responsable penalmente. En un manifiesto en internet declara la guerra al multiculturalismo en Europa.

En una masiva ceremonia litúrgica en la catedral de Oslo, cientos de noruegos se congregaron en la mañana del domingo a llorar a las 93 víctimas fatales del trágico doble ataque, perpetrado el pasado viernes por el extremista Anders Behring Breivik.

En medio de decenas de gestos desconsolados —incluidos los de muchos familiares y amigos de las víctimas y hasta del rey Harald de Noruega— el primer ministro Jens Stoltenberg le pidió a sus conciudadanos “detenerse y honrar a los muertos” y anunció que el país “no abandonará sus valores”. “Nuestra respuesta es: más democracia, más apertura y más humanidad, pero no ingenuidad”, enfatizó.

Entre tanto, en su centro de detención, el extremista de 32 años Anders Behring Breivik asumía la responsabilidad de los dos atentados: la bomba en el centro de Oslo que dejó un saldo de siete muertos y 30 heridos, y la masacre de la isla de Utoya, donde asesinó a tiros a 86 asistentes a un campamento de jóvenes militantes laboristas e hirió gravemente a otros 67. A través de su abogado, Geir Lippestad, Breivick negó, sin embargo, tener algún tipo de responsabilidad penal. “Considera que fue cruel tener que cometer esos actos, pero que a su entender era necesario”, declaró a la prensa noruega el abogado.

La Policía aún no determina las razones que impulsaron a Breivick a cometer los ataques y no descarta que hubiera recibido ayuda, pese a que su abogado aseguró que el asesino actuó siempre solo. Sin embargo, la circulación de un extenso “manifiesto”, de más de 1.500 páginas, escrito por el asesino y subido horas antes de los ataques a la red, ha arrojado más luces sobre el tipo de ideología ultra derechista que habría inspirado su actuar, así como la posibilidad de que otras personas, desde 2002, hubiesen acompañado a Breivick en la aventura asesina que culminó en la tarde del viernes (ver columna).

De Breivick aún queda mucho por saber. Hasta ahora se conoce que el Partido del Progreso (FrP), de tendencia de derecha populista, reconoció que Breivick perteneció a sus filas entre 1999 y 2006. También se sabe por su página de Facebook que era cristiano, conservador y que le gustaban los videojuegos y la caza. También en Facebook se dice propietario de una granja biológica, a través de la cual habría comprado a principios de mayo seis toneladas del fertilizante que usó para preparar los explosivos, según aseguró una central de compras agrícolas.

El manifiesto

El origen

En “2083: una declaración europea de independencia”, Anders Behring Breivik confiesa que fundó en Londres, en 2002, la “Orden Militar y Tribunal Penal Europeo - los Caballeros Templarios”, junto a ocho personas anónimas . Desde ese momento comienzan los planes que culminan con el ataque del pasado viernes.

Cazador de marxistas

En el documento, de 1.518 páginas, Breivik se autodenomina “cazador de marxistas” y asegura en el manifiesto que la suya es una “guerra preventiva contra los regímenes culturalmente marxistas/multiculturales de Europa” para “rechazar, vencer o debilitar la invasión/colonización islámica en curso”.

Plagio a ‘Unabomber’

Muchas páginas del documento son una copia —con lígeros cambios— del manifiesto escrito por el terrorista estadounidense Ted Kaczynski, “Unabomber”, quien durante 18 años envió cartas bomba y mató a tres personas, antes de ser arrestado en abril de 1996.

Mezcla de todo

El extenso manifiesto incluye apartes autobiográficos, a modo de diario, reflexiones políticas e incluso directrices prácticas sobre cómo armar un bomba. Su enemigo es siempre el mismo: el multiculturalismo, que ha invadido a Europa: “El diálogo ha terminado. Ya le dimos una oportunidad a la paz. Llega el tiempo de la resistencia armada”.