Angelino Garzón dice que no está 'lagarteando' puestos al presidente

El vicepresidente señaló que él sólo cumple las funciones que le define el jefe de Estado.

“Ni yo ando lagarteándole puestos al presidente, ni le ando lagarteando funciones, ni el presidente vive ofreciéndome sus responsabilidades, estos son temas de Estado y yo cumplo las funciones que el presidente me defina”, dijo el vicepresidente Angelino Garzón tras los rumores que se desataron por el nombramiento de Alejandro Éder, encargado de coordinar los beneficios jurídicos a los desmovilizados.

Tras el nombramiento de Éder se rumoreó entre los analistas políticos que esto representaba algo así como un castigo para el vicepresidente de la República por sus enfrentamientos alrededor del tema con el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, pero ante todo por haber cometido el craso error de haber hablado de indulto.

En los mentideros políticos se dice que la función que asumió Éder estaba asignada desde un principio a la Vicepresidencia de la República.

El vicepresidente rechazó los señalamientos sobre la entrega de supuestas cuotas burocráticas para alcanzar una candidatura presidencial.

“En la vicepresidencia yo no tengo capacidad de ejecutar ni siquiera un centavo, ni tengo capacidad de contratar, ni siquiera al portero de este edificio”, manifestó Garzón.

Finalmente, invitó a la población a defender el espíritu de la ley 1424 o Ley de "Desmovilizados", al explicar que es de vital importancia que la sociedad le tienda la mano a esta población para que se reintegre a la vida civil.

La norma alcanza a desmovilizados y desertores que sólo hayan incurrido en concierto para delinquir simple o grave, utilización de uniformes e insignias y porte ilegal de armas y municiones.

Se podrán suspender órdenes de captura o la ejecución de la condena únicamente si las personas que han dejado las armas están cumpliendo con el programa presidencial para la reintegración que coordina la Alta Consejería para la Reintegración (ACR).

Pierden los beneficios de esta Ley quienes incurran en delitos con posterioridad a su desmovilización.

Asimismo, la norma deja por fuera a los acusados por crímenes de guerra o de lesa humanidad, quienes pueden acogerse a la Ley de Justicia y Paz, aprobada en 2005 como marco jurídico para la reinserción de los más de 31.000 desmovilizados de las paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

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