Así sería el nuevo Ministerio del Trabajo

El documento está en discusión con empresarios y organizaciones sindicales. Se crearían dos viceministerios: del empleo y de relaciones laborales e inspección.

Una de las principales talanqueras para la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos ha sido la serie de críticas que ha recibido Colombia en materia de derechos laborales y los problemas de seguridad que enfrentan sindicalistas y centrales de trabajadores. Con estos argumentos, el acuerdo fue dilatado en reiteradas ocasiones durante la era Uribe. Ahora, el presidente Juan Manuel Santos ha planteado una hoja de ruta que pretende –a través de reedificar las relaciones con los trabajadores y los derechos laborales– cumplir con los requerimientos del gobierno estadounidense.

Y el factor clave de esas nuevas relaciones entre gobierno y organizaciones laborales es volver a crear el Ministerio del Trabajo, lo cual quedó estipulado en la ley recientemente aprobada por el Congreso que le otorgó al primer mandatario facultades extraordinarias para reformar al Estado. En este sentido, El Espectador conoció el borrador del decreto a través del cual se diseña el nuevo Ministerio del Trabajo y donde quedan plasmadas sus funciones, objetivos y prioridades. El documento está en vía de ser discutido con representantes de los sindicatos y empresarios del país.

De acuerdo con el decreto propuesto (borrador por ahora), el naciente Ministerio tendrá como objetivos: fomentar y crear estrategias para la creación de empleo permanente y estable, con las garantías prestacionales, salariales y de jornada laboral recomendadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT); el mejoramiento de la productividad y las metas de generación de empleos; la promoción del diálogo social entre trabajadores y empresarios; velar por el cumplimiento de las normas laborales; promover los derechos de asociación sindical y velar por que se respete el derecho a la huelga, la libre asociación y la negociación colectiva; generar incentivos que promuevan la formalización de empleos y crear políticas dirigidas a la equidad de género, así como también impedir la explotación laboral de la infancia.

En cuanto a las funciones que según el borrador se le asignarán al nuevo Ministerio del Trabajo están la creación de políticas laborales que garanticen los principios de solidaridad, universalidad, eficiencia, unidad, integralidad y equidad de género, así como la coordinación de los demás organismos del Estado a los que se les asignen funciones relacionadas con el derecho al trabajo y el empleo, y a las entidades privadas o entes especializados, para evitar duplicidades y optimizar la oferta y demanda de servicios. De la misma manera, la nueva cartera asumirá la tarea de definir “las estrategias para enfrentar los riesgos en materia laboral, promoviendo la articulación de las acciones del Estado, la sociedad, la familia, el individuo y los demás responsables de la ejecución y resultados del derecho al trabajo”, según plantea el decreto.

Sin embargo, la discusión entre gobierno y gremios por el diseño del nuevo Ministerio hasta ahora empieza y aún no hay una última palabra. Sobre la propuesta, el primer vicepresidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), William Millán Monsalve, afirmó que lo considera un proyecto interesante, que contiene nuevas funciones que podrían ayudar a promover el empleo decente, el diálogo social y la construcción de acuerdos. “El hecho de que se cree un Viceministerio de Empleo es un tema importante, porque una de las funciones será promover la formalización de empleo y eso es una cosa que conduce a otra. El hecho de que haya empleo formal fortalece la seguridad social y el cubrimiento en salud”, señaló.

Para el dirigente sindical, el proyecto evidencia la buena voluntad del Gobierno y los avances en materia de derechos laborales que presenta la creación del nuevo Ministerio; sin embargo, también hay cosas que mejorar: “Sería bueno que se precisara bien el concepto de empleo decente, armonizándolo con el de trabajo digno, contemplado en el artículo 25 de la Constitución Política. Hay que profundizar en el concepto de libertad sindical y explicar los alcances de la promoción de los derechos de asociación colectiva y del fortalecimiento del diálogo social”, expresó.

Por su parte, Ricardo Echeverry, vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), calificó positivamente el borrador y enfatizó en que el simple hecho de la creación del Ministerio es ya muy importante. “Se habla de trabajo decente, que es un requerimiento de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Se busca entregar las garantías de la seguridad social, se crea la dirección de Empleo, de Vigilancia y de Control, que son muy significativas para revisar que realmente se estén cumpliendo los derechos laborales. Para eso se creó la figura de inspectores, que son los encargados de garantizar el cumplimiento de los parámetros que plantea la OIT”, agregó Echeverry.

Pero no todo es color de rosa. El vicepresidente de la CUT expuso también los puntos que cree que deberían ser mejorados en el proyecto: “Creemos que debería llamarse Ministerio de Trabajo y Seguridad Social porque ese es un criterio integral. Nosotros queremos que se cumpla con el criterio de integralidad, complementado por los derechos a la salud, pensión, vacaciones, cesantías y todos lo que reúne el concepto de trabajo decente. Por eso es prioritario que el manejo de las pensiones esté adscrito al Ministerio de Trabajo y no al de Hacienda”, sostuvo.

Es claro que el decreto-borrador que el Ministerio de Protección Social ha presentado a los gremios productores y los sindicatos para la creación del nuevo Ministerio del Trabajo evidencia un notable avance en materia de derechos laborales, también es evidente que entre la voluntad política del Gobierno y los progresos en el campo de las garantías sindicales se erige uno de los sueños del gobierno Santos: la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos, que por estos días empieza a discutirse en el Congreso norteamericano. Y por lo visto, poniendo las cartas sobre la mesa, el Ejecutivo busca avanzar en los requerimientos que se le han hecho desde el país del norte en cuanto a la integración social de los trabajadores. La propuesta sigue en discusión.

El sonajero para liderar el Mintrabajo

En cuanto al nuevo Ministerio del Trabajo, el sonajero sobre la persona que lo dirigiría ha sido de los menos movidos. Lo poco que se ha dicho por ahora es que el vicepresidente Angelino Garzón estaría jugando duro para tratar de poner una ficha suya en la nueva cartera, y que, por cierto, ya tiene nombre propio: Julio Roberto Gómez, el actual presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), dirigente sindical que desde la campaña presidencial sumó su respaldo a Juan Manuel Santos.

Otros nombres que se han escuchado son: Rafael Pardo Rueda, director del Partido Liberal –colectividad que lideró la Ley de Primer Empleo, bandera del Gobierno–, y el exsenador huilense Carlos Julio González, también de filiación  liberal.

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