Atacando, ONU y Francia buscan acabar crisis en Costa de Marfil

Intentan sacar del poder a Laurent Gbagbo, quien a pesar de haber perdido las elecciones se rehúsa a entregarle el poder a Alassane Ouattara.

Las tropas de la ONU en Costa de Marfil, apoyadas por las fuerzas francesas, realizaron ataques aéreos este lunes en Abiyán contra los partidarios del presidente marfileño saliente Laurent Gbagbo, según anunciaron la ONUCI y la presidencia francesa.


Helicópteros de la Operación de Naciones Unidas en Costa de Marfil (ONUCI) dispararon contra el palacio presidencial y la residencia del presidente saliente, Laurent Gbagbo, así como sobre dos campamentos de su ejército, anunció la fuerza de la ONU. "Helicópteros de la ONUCI dispararon contra los campamentos militares de Agban y Akuedo, así como sobre el palacio y la residencia de Gbagbo, declaró a la AFP el portavoz de la fuerza, Hamadoun Touré. "Trabajamos con la fuerza francesa Licorne, conforme a nuestro mandato y a la resolución 1975" de la ONU, agregó.


Un periodista de la AFP comprobó que helicópteros de la fuerza francesa Licorne también dispararon contra el campo militar de Agban, en manos del ejército marfileño leal a Gbagbo. Poco antes, la presidencia francesa había anunciado en París que la ONUCI emprendió acciones armadas para neutralizar las armas pesadas utilizadas por los partidarios de Gbagbo contra la población civil y que las fuerzas francesas habían sido autorizadas a respaldarla.


Estos ataques se realizaron a petición "urgente" del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al presidente Nicolas Sarkozy, corroboraron funcionarios del organismo internacional en Nueva York. Ban Ki-moon, por su parte, puntualizó que los ataques aéreos de las fuerzas de la ONU y Francia contra campamentos militares y el palacio presidencial en Abiyán, no tenían como objetivo al presidente saliente Laurent Gbagbo, sino proteger a los civiles.


Las fuerzas del presidente marfileño electo van a dar "en las próximas horas" el "asalto final" al palacio presidencial y a la residencia del mandatario saliente Laurent Gbagbo, afirmó a la AFP Sidiki Konaté, portavoz del primer ministro de Ouattara, Guillaume Soro. "A las 13H00 (locales y GMT), los movimientos comenzaron a través de cuatro grandes corredores", añadió, con el objetivo de "converger hacia el Plateau (centro) y Cocody (norte)".


En el barrio administrativo de Plateau está el palacio presidencial y en Cocody la residencia presidencial donde presuntamente está Gbagbo. Tras lograr el control en cuatro días la semana pasada del resto del país, las fuerzas pro-Ouattara atacaron Abiyán pero fracasaron en tomar los dos objetivos principales: el palacio presidencial y la residencia oficial de Gbagbo.


Este lunes la Comisión Europea exhortó a los líderes marfileños Gbagbo y Ouattara a "proteger a los civiles" y hacer todo lo posible para evitar que el país entre "todavía más" en una guerra civil. Ambos bandos rivales mantienen desde hace varios días cruentos combates, especialmente en Abiyán, capital económica de Costa de Marfil. Las cifras de víctimas oscilan entre 330 muertos a 1000 muertos o desaparecidos.


El secretario general adjunto de la ONU a cargo de los Derechos Humanos, Ivan Simonovic, se encuentra en Abiyán para "evaluar la situación general" después de la matanza de varios cientos de personas en el oeste de Costa de Marfil, de la que se acusa a las tropas favorables a Ouattara.


Unos 1.900 residentes extranjeros están bajo la protección de las fuerzas armadas francesas, que este lunes iniciaron una operación de reagrupamiento de los ciudadanos franceses residentes en Costa de Marfil, y otros 447 ya se fueron de Abiyán, indicó un portavoz miliar francés.


Atrincheradas en sus últimos bastiones, las tropas de Gbagbo, que dispone de vehículos blindados y de artillería pesada, oponen una decidida resistencia al ataque de las de Ouattara. En la televisión estatal RTI, se hacen diariamente llamamientos a la movilización. Se exhorta a los llamados "jóvenes patriotas", fervientes partidarios de Gbagbo, a formar "escudos humanos" alrededor de su residencia y del palacio presidencial.


Costa de Marfil vive una guerra civil después de que Gbagbo no haya aceptado entregar el poder a Ouattara, que cuenta con el apoyo de la comunidad internacional. Tanto la ONU, como EE.UU., la Unión Europea (UE), la Unión Africana (UA) y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) han exigido a Gbagbo que abandone el cargo de manera inmediata, a lo que éste se ha negado sistemáticamente.

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