Barranquilla al son del adiós

El sepelio estuvo matizado por la presencia de diversos grupos musicales, como los de Juan Carlos Coronel y el Checo Acosta. Se hicieron presentes los alcaldes de Barranquilla y de Cartagena, así como el pueblo en masa.

La fecha, más que convertirse en un acto solemne, los barranquilleros la hicieron una fiesta. Los alrededores de la Catedral Metropolitana estaban llenos de ríos de gente dispuesta no sólo a presenciar la ceremonia de despedida, sino también a caminar casi cinco kilómetros hasta Jardines de la Eternidad, donde sería el entierro de Joe Arroyo.

En la tarima estuvieron Juan Carlos Coronel, el Checo Acosta, entre otros músicos que presentaron un gran espectáculo e interpretaron sus canciones insignes. Se contó, asimismo, con la presencia del maestro Fruko y de Wilson Manyoma. En Barranquilla me quedo se convirtió en el himno con el que emotivamente se subió al Joe y se inició la marcha acompañada por las voces afinadas de sus fanáticos.

Pasadas las 3 de la tarde, el cortejo fúnebre partió de la Catedral Metropolitana para tomar la calle 53 hasta la carrera 43. Luego el tumulto subió hasta la calle 93 buscando la carrera 46, para conectar con la autopista a Puerto Colombia, y terminar el recorrido en el cementerio Jardines de la Eternidad.

Las autoridades prepararon un completo dispositivo de seguridad para garantizar el normal desarrollo del funeral del artista. Más de 300 efectivos de la Policía Nacional acompañaron el cortejo y estuvieron presentes durante el sepelio.

Personajes como Adriana Lucía, Juan Carlos Coronel y el elenco completo de la telenovela El Joe, la leyenda sobresalieron, al igual que el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char; la alcaldesa mayor de Cartagena, ciudad donde nació Joe, Judith Pinedo; y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa.

Algunos rumores de que el entierro se realizaría el jueves y no el miércoles, ,como inicialmente se había confirmado, lograron confundir a muchos de los seguidores de Joe Arroyo, quienes pensaron que tal vez tendrían otro día más para acercarse a él y despedirse. La razón del aplazamiento sería, según se dijo, la presencia de músicos cercanos al artista que llegarían de Venezuela y  Estados Unidos. Sin embargo, su último adiós se dispuso tal y como estaba organizado, una fecha que de ahora en adelante será inolvidable para el Caribe colombiano. 

El Joe es quizás el único arroyo en el que la ciudad se place en inundarse. Son los recuerdos de infinidad de festivales de orquestas, que para los barranquilleros tienen tanta importancia como la premiación de los Grammys y por eso se esperan muchos homenajes para este músico que se adelantó en el camino.