Berlusconi, de acusado a acusador

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, pasó la mañana del lunes en el Tribunal de Milán que le juzga por el caso Mediaset, en el que está acusado de fraude fiscal en la compraventa de los derechos televisivos de películas y series.

La audiencia era a puerta abierta y las imágenes de Berlusconi en la sala del tribunal son las primeras que se ven desde su última comparecencia ante los tribunales en 2003.

Los jueces revocaron la decisión de juzgarlo en rebeldía, dado que sí asistió al tribunal. Como hizo ya hace 15 días, Berlusconi aprovechó la cita para propinar un mitin en el que atacó a los magistrados y pasó de acusado a acusador. A la salida del juzgado, Berlusconi se dirigió con un micrófono al centenar de seguidores que se concentraron en la puerta del palacio de justicia, y aseveró: “Hemos oído a algunos testigos, y me marcho con la sensación dramática de pérdida de tiempo”. Luego repitió los ataques que había anticipado a la prensa al llegar al tribunal. “Los fiscales trabajan contra el país, echan fango sobre mí, que soy un señor rico, y contra el país. ¿Condenarme? Ni en sueños. Todas las acusaciones son risibles, demenciales, infundadas”.

Al salir de la sala, Berlusconi tuvo un enfrentamiento con el periodista de La Repubblica Giuseppe d’Avanzo, que le preguntó por qué había hecho declaraciones a la prensa y no a los jueces. “Escuche, señor Stalin, ¿usted de qué periódico es?”, respondió. Berlusconi está implicado en otros tres procesos más: el caso Mediatrade también por fraude fiscal, el proceso Mills por sobornar al abogado David Mills para que declarara a su favor y el caso Ruby, por prostitución de menores y abuso de poder.

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