'Cano' tiene los días contados

El director de la Policía habló de la "mano negra", la lucha contra las drogas en el país, la seguridad del expresidente Álvaro Uribe y el juicio que le quieren hacer en Ecuador por la ‘Operación Fénix’.

La entrevista que dio el general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional, a la alianza Caracol Radio, Caracol Televisión y El Espectador fue la oportunidad para tratar diversos temas de seguridad en el país. Las operaciones contra el jefe guerrillero Alfonso Cano fue uno de los más relevantes y lo resumió en una frase contundente: “Cano tiene los días contados”.

También habló de otros casos, como la ‘Operación Jaque’, la lucha contra la corrupción en su institución, las masacres en el campo, la seguridad del expresidente Álvaro Uribe, la guerra contra los cultivos ilícitos y la llamada “mano negra”. De paso aprovechó para mencionar que no reconoce como competente a la justicia ecuatoriana, que pretende juzgarlo por la operación en la que murió el jefe de las Farc Raúl Reyes.

‘Cano’, en la mira

En medio de los rumores sobre lo cerca que está la Fuerza Pública del jefe de las Farc, alias Alfonso Cano, el general Naranjo indicó que las operaciones que se adelantan en el Cañón de las Hermosas, en el sur del Tolima, son complejas, especialmente cuando las adversidades geográficas están en contra de las autoridades.

Sobre el bombardeo del fin de semana, expresó que cada día están “más cerca del guerrillero”. Dio detalles como que el bombardeo estuvo próximo al sitio donde se refugia el insurgente, pero que no hizo blanco por razones técnicas. Y según el director de la Policía, es este trabajo contra Cano el que está obligando a las Farc a realizar hostigamientos en diferentes zonas del país con el objetivo de desviar la atención de la Fuerza Pública.

“Mano negra” y otros temas

Pero en materia de seguridad, las Farc no es la única preocupación de las autoridades. Los grupos de ultra derecha, que el presidente Santos denominó como “mano negra”, también son un grave problema. Confirmó que sí existen grupos interesados en impedir el cumplimiento de la Ley de Víctimas mediante amenazas y asesinatos a líderes campesinos. Consideró además que es correcta la expresión “mano negra” usada por el presidente Juan Manuel Santos para describir esta situación.

A esto se suman los cánceres o cuatro monstruos que el director de la Policía encontró en su institución: la corrupción, el abuso policial, la ineficiencia y la indiferencia. Según el alto oficial, la lucha ha sido frontal y hasta la fecha han sido retirados 2.500 agentes por fallas en el servicio. “Este problema no se puede ocultar… La institución no piensa encubrir a criminales”.

Su situación judicial en Ecuador fue otro de los temas. Lo quieren llevar a juicio por la ‘Operación Fénix’, en la que abatieron a Raúl Reyes. En este caso Naranjo no reconoce la competencia de la Corte de Sucumbíos y afirma que el ataque al campamento fue una decisión que tomó el Estado colombiano y por eso no se podría judicializar a los comandantes de manera individual. Frente a la ‘Operación Jaque’, aseveró: “No recuerdo haber recibido un guión de la ‘Operación Jaque’, como lo dijo Gonzalo Guillén en su documental”.

Respecto al asesinato de la líder de tierras Ana Fabricia Córdoba, prometió resultados independientemente de si los responsables son o no policías. Y frente a la amenaza de la corresponsal de El Espectador en Medellín, Mary Luz Avendaño, indicó que alias Mi Sangre, sobre quien recae la principal sospecha, caerá tarde o temprano.

En cuanto a la seguridad del expresidente Álvaro Uribe y de su familia, quienes se han convertido en una obsesión de las Farc, aseveró que es una obligación protegerlo y que se ha reforzado su esquema de seguridad.

La entrevista fue en esencia un panorama en el que el general Naranjo intentó enviar un parte de tranquilidad a los colombianos, aunque en ella reconoció que hay que seguir trabajando por la seguridad del país.