Caos frena 'tren' minero

Empresarios señalan que el desorden en la adjudicación de los títulos mineros podría espantar a los inversionistas que ven en el país una buena oportunidad para hacer negocios.

El festín de títulos mineros en Ingeominas que denunció el ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado Noriega, podría convertirse en un obstáculo para el despegue de la locomotora de minería.

Así lo califican expertos en el tema, quienes consideran que esto puede ser un mensaje negativo para los inversionistas que si bien están llegando podrían detener su impulso ante esta serie de irregularidades.

De acuerdo con el expresidente de Medoro, Juan Manuel Peláez, este tipo de situaciones podría poner en riesgo la llegada de capitales frescos tanto para exploración petrolera como minera.

El exdirectivo recalcó que la concentración de títulos en personas que no tienen ni la capacidad técnica ni financiera debería revisarse y que deberían aplicarse medidas para poder despojarlos de estos derechos, ya que esto se convirtió en un negocio multimillonario que afecta a las empresas que trabajan en el desarrollo de grandes proyectos.

Según recalcó Peláez, sucede que el Catastro Minero, que es la herramienta para entregar títulos, no es bueno y que se pueden cometer errores, como la definición de títulos en zonas de parques, la entrega de un mismo título a personas distintas, o la superposición de títulos con los aprobados a otras personas.

Peláez considera que es urgente la creación de la Agencia Nacional de Minería, que no solo asuma todas estas tareas de Ingeominas, sino también una labor policiva que detenga la proliferación de la minería ilegal, que es la más depredadora del negocio.

Por su parte, el geólogo Julio Fierro Morales señaló que si bien es bueno que el ministro haya denunciado esta situación que se venía dando desde hace varios años, es urgente que se aplique la normatividad al pie de la letra.

El consultor independiente explicó que  el artículo 35 del Código Minero señala que  en las zonas restringidas, como  cascos urbanos,  zonas de interés y patrimonio cultural y las playas, se requiere del visto bueno de los alcaldes para expedir los títulos mineros, pero que hasta hoy no se ha pedido una sola autorización a las alcaldías, a la Dimar o al Instituto de Antropología.

El exfuncionario del Ministerio del Medio Ambiente indicó que se requieren profundas reformas a la política, ya que es necesario que se apliquen cargas tributarias, puesto que, por proteger la inversión, al país no le queda nada.

Así mismo, otros expertos del sector sostienen que se debe cambiar la forma de identificar las zonas para titular, es decir, que se debe pasar de los polígonos irregulares a la cuadrícula, con el fin de evitar que  queden corredores pequeños que no sirven para explotar, pero que sí se convierten en obstáculos para el desarrollo de grandes proyectos.

Si bien algunos califican esta situación como producto de errores causados por el caos en la plataforma tecnológica del Catastro Minero, hay quienes señalan que esto se hacía adrede para poder acceder a estos espacios, que sólo les interesaban a quienes tenían planeado venderlos muy caro a los empresarios que veían obstaculizado sus proyectos.

Peláez considera que la falta de un software indicado deja estos espacios, y que expertos en localizar estos lugares se han hecho millonarios con su comercialización.

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