Carlos Darwin Quintero, sancionado con seis fechas en México

El delantero colombiano fue suspendido por pelear con un rival en que le dijo insultos racistas.

El delantero colombiano Carlos Darwin Quintero fue sancionado este lunes con seis partidos por una pelea en la que supuestamente recibió insultos racistas del mexicano Rogelio Chávez durante el partido de liga que su equipo, el Santos Laguna, jugó contra el Cruz Azul el pasado fin de semana.

El colombiano aseguró en su defensa que el enfrentamiento a golpes fue una reacción a los presuntos insultos racistas de Chávez, quien supuestamente le llamó "simio de mierda".

La Comisión Nacional contra la Discriminación de México (Conapred)
informó este lunes a Efe de que ha abierto un expediente formal para investigar la denuncia de Quintero contra Chávez.

El organismo indicó que ya ha notificado al jugador mexicano y que dispone de cinco días para hacer su declaración.

La directiva del Santos Laguna no ha pedido formalmente a la Comisión Disciplinaria que investigue la denuncia del delantero colombiano y el árbitro sólo consignó en su informe su agresión contra Chávez.

En declaraciones a la prensa local, los jugadores del Santos Laguna pidieron que se investigue la denuncia de su compañero Quintero para castigar en caso de exista algún culpable.

Durante el partido, Quintero fue expulsado por golpear al volante argentino Christian Giménez. Después de recibir la tarjeta roja, protagonizó una pelea contra otros rivales.

El colombiano recibió tres partidos de suspensión por la roja y otros tres por agredir a un rival tras haber sido expulsado del partido que el Santos ganó por 3-0 al Cruz Azul en la duodécima jornada del Torneo Clausura.

El director de la Comisión Nacional contra la discriminación, Ricardo Bucio, explicó a Efe que la investigación ha sido abierta, que Chávez ya ha sido notificado y que Quintero recibirá una copia de la misma.

"Lo primero es que se pueda reparar el daño, cuando sea posible, y sobre todo, evitar la repetición de los hechos", dijo Bucio.

Recordó que los futbolistas son figuras públicas y que de ellos se espera una actuación deportiva y responsable que evite que la violencia alcance las tribunas de los estadios.

"Esperamos que no pase a mayores, que haya medidas de parte de la Federación para mejorar la calidad del espectáculo y evitar que (los insultos) se puedan trasladar a las gradas y afuera de los estadios", comentó.

Bucio dijo que la ley no determina sanciones en estos casos pero si la toma de acciones contra la discriminación como las que adoptó el año pasado el Pumas cuando su jugador Marco Antonio Palacios fue acusado de proferir ofensas de tinte racista contra el defensa panameño Felipe Baloy, del Santos Laguna.

Los directivos de los Pumas dispusieron de acciones en la cancha y durante los partidos para "dar el signo" de que el fútbol y este equipo no están de acuerdo en este tipo de acciones discriminatorias, recordó el director.