Carlos Muñoz pide pista

El colombiano, de 19 años de edad, se abre espacio en el automovilismo de Europa. En 2011 ya consiguió su primer podio en la Fórmula 3 Euroseries, en Hockenheim (Alemania). Su objetivo, la Fórmula Uno, aunque no descarta la Indy Car y la Nascar.

Apenas dejó de ser un niño y cuando entraba a la adolescencia, Carlos Muñoz tuvo que enfrentar una dura prueba, como era la de dejar la comodidad de su hogar y el calor de la familia para ir en la búsqueda de su sueño: convertirse en piloto profesional. Fue a los 13 años cuando partió a Europa, junto con su preparador, para formarse en los monoplazas. Hoy, después de seis años, los esfuerzos han empezado a dar frutos y es así como este bogotano es uno de los protagonistas de la Fórmula 3 Euroseries y otro de los jóvenes pilotos que se abren camino en el apasionante pero a la vez difícil mundo de la velocidad.

Los motores son su pasión y su vida ha girado en torno a ellos. Se inscribió en la Escuela de Karts de Cajicá, cuando apenas era un infante (8 años) y luego de que su padre hubiera recibido como pago de una deuda un kart. Desde ese momento se enamoró de la disciplina. Comenzó en el Campeonato Regional de Bogotá y después pasó a los Nacionales. Hizo unas buenas bases y se fue a probar suerte a los Estados Unidos. Primero en la categoría infantil y luego en la júnior. Fueron dos años exigentes pero que le sirvieron para medir su nivel competitivo, pues en su primera temporada fue cuarto y en la segunda quedó como campeón. Volvió a Colombia para ser parte de la categoría júnior, pero él sabía que para llegar lejos tenía que buscar nuevas experiencias, como en efecto lo hizo en Italia, la meca del kartismo.

“Con la experiencia adquirida en los karts, sabía que tenía que dar el salto a los monoplazas. Comencé a competir en Italia y lo hice en la Fórmula Renault 2.000 de ese país y en la Eurocup, con el equipo Epsilon Euskadi, categorías que me sirvieron mucho, pues estuve dos años en ella y en mi última temporada fui séptimo en la clasificación general. Ya en mi tercer año en Europa pasé a la Fórmula 3 Euroseries, con el Muecke Sports, terminando de octavo y como el segundo mejor debutante”, afirma Carlos.

En esta temporada firmó con el equipo Signature, con el que tiene grandes expectativas, pues ya consiguió un podio en el circuito alemán de Hockenheim (segundo lugar) y en Zandvoort, en Holanda, de no haber sido por una penalización, hubiera celebrado su primera victoria en la Fórmula 3 Euroseries. Por el momento, es sexto en la general. “Ha sido un buen año. Subir al podio en Alemania fue importante y en Holanda, de no haber sido por la sanción, habría podido conseguir el triunfo. El auto quedó unos centímetros por fuera del cajón de la grilla de partida y tuve que ingresar a pits cuando peleaba la primera posición. Lo importante es que el campeonato apenas está comenzando y el equipo se ha mostrado muy fuerte. Sé que tenemos el potencial para estar dentro de los tres primeros”.

El estar alejado de su familia no ha sido fácil, pero le ha dado una gran madurez. De igual manera le ha permitido aprender tres idiomas diferentes al español (también vivió en Inglaterra). Habla inglés, francés e italiano. Su padre es español, pero vive en Colombia, y quizás por los genes y por haber vivido 14 años en Valencia, Carlos se ha dejado contagiar por el acento español, pero su corazón se mantiene en Colombia.

Aunque su mente en estos momentos está en la Fórmula 3 Euroseries, Muñoz considera que si hace las cosas bien y se consiguen los presupuestos, el paso obligado sería la GP2, categoría en la que actualmente compite el también colombiano Ómar Julián Leal. “Ese sería el paso que tendríamos que dar, pero todo depende de los resultados y del dinero. La GP2 es la antesala de la Fórmula uno y sería muy bueno poder llegar allá, pero hay que esperar. Siempre he contado con el apoyo de mi familia, pero lo que se viene requiere de un presupuesto mayor y hay que buscar alternativas para poder cubrirlo”, reconoce el bogotano.

Sobre la categoría en la que compite en la actualidad, Muñoz afirma que “es una serie que se corre en toda Europa y al final del año va a Corea y China. Es diferente a los otros campeonatos, que son monomarca, porque se pueden utilizar diferentes motores, como Mercedes, Volkswagen y Toyota y también se puede cambiar la aerodinámica y evolucionar con la caja de cambios. Es como una pequeña Fórmula Uno, pero con más limitaciones. Acá se aprende mucho y por esta serie han pasado pilotos como Lewis Hamilton, Adrian Sutil y Paul di Resta”.

Es claro al hablar, seguro de sí mismo, pero al mismo tiempo aterrizado en sus conceptos. “Mi fortaleza está en la clasificación. Además, soy un piloto que comete pocos errores. Soy muy disciplinado. Hago dos horas y media en el gimnasio con mi entrenador personal y trabajo de cardio. Por la tardes tengo sesiones con el psicólogo y también, por la sobrecarga física, con un fisioterapeuta. También tengo una pista de karts al lado y allí entreno y si me queda tiempo libre juego golf. Me gusta estar ocupado todo el día. Quiero llegar a la Fórmula Uno y sé que técnicamente tengo con qué, pero mucha gente está llegando allí con un patrocinador grande, como sucedió con Sergio Pérez. También hay alternativas. Estados Unidos es una buena opción y la Indy Car y la Nascar siempre las he tenido en cuenta, pero Europa siempre seguirá siendo mi primer recurso”.

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