Cincuenta años defendiendo los DD.HH.

Con las protestas ciudadanas contra la opresión, la tiranía y la corrupción en el mundo árabe, como telón de fondo, Amnistía Internacional cumple hoy cincuenta años.

Dos estudiantes portugueses encarcelados por alzar sus copas por la libertad motivaron al abogado británico Peter Benenson a crear una ONG con el objetivo de luchar contra la violación de los derechos humanos.

Desde entonces, la lucha de la organización no ha pasado desapercibida. Merecedora del premio Nóbel de la Paz en 1977, su influencia fue creciendo paulatinamente. En la actualidad tiene oficinas en más de 150 países y cuenta con más de 3 millones de miembros y seguidores. Gracias a estos últimos se financia, ya que para mantener su independencia renunció a las subvenciones gubernamentales y a las donaciones de partidos políticos.

A pesar de que ha habido avances importantes, especialmente en relación con la abolición de la pena de muerte, que pasó de estar prohibida por 16 países en 1977 a 139 en la actualidad, son muchos los países que siguen ignorando la Declaración Universal de Derechos Humanos. Sólo en el último año, Amnistía Internacional ha documentado tortura y malos tratos en al menos 98 países.

“Cincuenta años de lucha contra la tiranía y la injusticia han demostrado que el cambio es posible, y que las personas, unidas en una acción común más allá de fronteras y creencias, pueden lograr cosas extraordinarias. Cada persona puede marcar la diferencia, pero millones de personas unidas y alzándose juntas contra la injusticia pueden cambiar el mundo”, afirmó recientemente Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.