Cine colombiano no puede escapar de la realidad del país

Los directores Carlos Gaviria y Carlos César Arbeláez dicen que es inmoral” que las películas no muestren los dramas del narcotráfico y la guerra.

Cinco de las seis películas colombianas que se proyectan en la 27 edición del Festival de Cine Latino de Chicago tienen a la guerrilla y los desplazamientos forzados como tema central, algo inevitable, explicaron los dos directores.

Gaviria y Arbeláez proyectaron en el certamen sus operas primas, en las que apuestan por mostrar el verdadero problema que se esconde tras los grandes titulares del narcotráfico: el desplazamiento forzado de 300.000 personas por año.

Para Gaviria, que debuta en las pantallas estadounidenses con “Retratos en un mar de mentiras” , es una obligación “moral” narrar los problemas que vive su país.

“Colombia tiene una guerra civil y nosotros vivimos ahí. No podemos evitar hablar de eso, sería como intentar hacer una película en España en los treinta y olvidarse de que había un pequeño conflicto ahí” , ironizó el director.

“El 10 % de la población de Colombia ha tenido que huir de su tierra, desplazados por la fuerza. ¿Cómo puede uno no hablar de eso?” , añadió.

En Colombia se reprocha a los creadores que, al elegir estos temas para sus filmes, “están dando una mala imagen del país” , señaló Arbeláez
Aunque el director aseguró que “no hay coacción” a la hora de rodar, sí denunció la presión que supone cargar con la acusación de estar dando una publicidad negativa de su país.

“Nos dicen que estamos hablando mal de Colombia con estas películas, pero yo creo que la función de los directores no es hacer cine institucional sino que tenemos el deber de adoptar una postura crítica” , afirmó el director de “Los colores de la montaña”.

Los filmes de ambos autores versan sobre los desplazados en Colombia y coinciden en mostrar esta realidad de la mano de un niño. “Si no hubiera sido a través de la mirada de un niño, yo no habría hecho esta película. Quería darle al conflicto un punto de vista más psicológico que político, y gracias al pequeño he podido sacar de cuadro las escenas de violencia” , explicó Arbeláez.

Para Gaviria, “no es casualidad” que las dos películas estén protagonizadas por niños: “uno necesita humanizar la guerra, y el problema de los desplazamientos ha estado siempre muy deshumanizado, se les ha intentado culpar de complicidad con la guerrilla” , denunció.

Precisamente esa mirada humana sobre el conflicto armado colombiano es lo que, según Gaviria, diferencia las películas de directores colombianos sobre el problema de las filmadas por creadores extranjeros.

“Los directores extranjeros ven la situación colombiana de una manera muy de Hollywood y hacen filmes protagonizados por héroes que salvan a los ciudadanos de guerrilleros malos y brutos” , esgrimió Gaviria.

Cuando el director colombiano se planteó su primera película, no tenía el objetivo de hacer un filme social ni político, sino simplemente narrar sus sentimientos sobre su país.

Sin embargo, el “conflicto se atravesó” en su historia, algo que considera “inevitable” cuando un creador rueda en Colombia. Cuando se les pregunta sobre el estado del conflicto colombiano, ambos directores se muestran escépticos ante “la supuesta mejoría y avance que se predica”.

“No sé si ha mejorado un poco o tal vez nada. Lo único que ha cambiado es que los desplazamientos que antes eran masivos ahora son graneaditos, uno por uno” , afirmó Arbeláez.

Gaviria es aún más crítico y denuncia que, aunque el actual Gobierno “al menos tiene intenciones” , el supuesto avance en la solución del conflicto "es sólo una operación de relaciones públicas, porque al que reclama la tierra lo siguen matando. El Festival de Cine Latino de Chicago, que reúne más de 120 películas, comenzó el 1ro de abril y durará hasta el próximo 14 del mismo mes.

Temas relacionados

 

últimas noticias