Clara López pide apoyo del Estado para enderezar la contratación en Bogotá

La solicitud fue hecha luego de que un juez suspendiera la caducidad de un contrato a una firma que ha incumplido con el cronograma de obra.

Luego de la decisión del Juez 29 Civil Municipal de suspender la caducidad del contrato de las obras de valorización en la calle 153 con Boyacá, la alcaldesa (e) Clara López Obregón dijo que el Distrito respeta las decisiones legales, pero que emprenderá las acciones del caso para que el contratista le cumpla a la ciudad y a los ciudadanos.

"Los ciudadanos tienen derecho a que se les retiren las polisombras, a que las obras se terminen y que los contratistas cumplan con sus obligaciones", aseguró la mandataria.

López Obregón hizo el pronunciamiento luego de que el juez Pablo Correa suspendiera la caducidad del contrato que comprende la construcción de una vía de 1.8 kilómetros de longitud con un valor de 16 mil millones de pesos.

Con la decisión judicial, a favor de una acción de tutela, se desestima el proceso de caducidad realizado por el Instituto de Desarrollo Urbano concluido el pasado 27 de junio en contra de los contratistas Mauros Food, Coespro y Coopmunicipal, encargados de realizar las obras que debían ser entregadas hace 4 meses.

Por la decisión judicial la obra quedará paralizada durante 4 meses más, a la espera que la jurisdicción de lo contencioso se pronuncie en última instancia.

"Nosotros seguiremos adelante, buscaremos las alternativas legales para solucionar esta situación y evitar que otros contratistas usen la justicia para evadir su responsabilidad" puntualizó López.

Entre los antecedentes del contratista y sus incumplimientos registran dos procesos de multa equivalentes a 800 millones de pesos, el primero de ellos en el mes de agosto de 2010 por atraso en el cronograma de obras, y el segundo en diciembre de 2010 por falta de recursos financieros, humanos y equipos para el cumplimiento de las obligaciones contractuales.

El IDU encontró que al momento de terminar el plazo para la terminación de las obras, el proyecto tenía un avance inferior al 50% de su ejecución. El plazo era de 15 meses iniciados el 10 de diciembre de 2009.

Ante la renuncia del director del Instituto de Desarrollo Urbano, Héctor Jaime Pinilla, la alcaldesa Mayor manifestó: " No va a ser fácil, pero yo aspiro a que podamos tocar el corazón y ese gran nivel de compromiso que muchas personas sienten por nuestra ciudad y que hasta ahora tal vez no habían visto la necesidad de ponerse el overol y ponerle la mano a la obra que requiere Bogotá, en esta etapa de culminación de Gobierno”.

Por su parte, el exdirector del IDU reiteró la importancia que tiene el Estado a la hora de apoyar las decisiones administrativas, pues según él no se puede estar del lado de los contratistas incumplidos y que a los ciudadanos les toque esperar a que alguien haga las obras que se pagan con impuestos.