Colombia, en camino a una educación incluyente

El investigador Gordon Porter, quien lleva más de veinte años defendiendo la idea de que los niños con discapacidades físicas o mentales deben ir a colegios ordinarios con el resto de niños, está en Colombia. Radiografía de esta situación en nuestro país.*

El canadiense Gordon Porter defiende con convicción, con un discurso enérgico y enfático, el concepto de educación inclusiva: ese que reza que los niños con discapacidades físicas o mentales, o con necesidades especiales, necesitan formarse en escuelas ordinarias junto al resto de niños. Su teoría, su discurso, su defensa de los derechos de las personas con discapacidades, tiene una historia de más de 30 años y ha sido aplicada principalmente en el sistema educativo de New Brunswick, Canadá. También le ha dado la vuelta al mundo a través de foros y conferencias de su autor.

Esta vez el turno fue para Colombia. Gordon Porter es uno de los invitados a la feria Escudos del Alma, organizada por RedPapaz. En entrevista con El Espectador habló de Colombia, “conozco aquí algunos proyectos de educación inclusiva”, y dijo además que esos esfuerzos podrían replicarse en todo el país con el apoyo de los colegios privados; de líderes empresariales, de opinión, y claro, del gobierno. “La inclusión es el camino hacia el futuro”, dice con total convicción.

¿Por dónde debería empezar nuestro país? “Sé que en Colombia la educación privada es muy importante y creo que ese sería un buen lugar para comenzar a expandir el concepto de la inclusión, eso significa que en estos colegios estén dispuestos a recibir a todos los niños, incluyendo a los que están discapacitados. Hay que crear una sociedad que entienda que su futuro depende de educar a los niños y de invertir en ellos”.

Porter rechaza los “modelos educativos antiguos”, esos que en sus palabras se quedaron estancados en un tipo de atención profesionalizada e impersonal para aquellos que tienen algún tipo de discapacidad, y que surgieron tras la Segunda Guerra Mundial. “No sé cuánto tardará deshacer el gran atasco”, ha reiterado. Y afirma enfático que el concepto de “educación especial” existe porque las escuelas ordinarias no han cumplido con su obligación básica.

¿Cuál es el beneficio para un estudiante, para una escuela, para una sociedad, que habla de educación inclusiva? Así lo explica Porter: “para los niños con discapacidad se trata de respeto, de dignidad, de hacerles saber que ser diferentes no significa que  tienen menos valor; ellos nunca logran entender por qué se les aísla. En esa etapa de la vida necesitan sentirse parte de un grupo, socializar, aprender desde la academia cómo comunicarse”.

“A aquellos niños que no tienen ningún problema–continúa Porter– se les da la oportunidad de aprender que esto es parte de la experiencia humana, que estas personas con necesidades especiales no son fenómenos sino que tienen unas diferencias. Esto los hace más conscientes frente a la diversidad”. ¿Y para la sociedad? “La educación inclusiva es una entrada a la inclusión social, a la interacción social”.

*Gordon Porter se presentará este viernes 15 de abril, a las 10:45 a.m. en la Cámara de Comercio de Bogotá, sede Salitre.