"Colombia está desquiciada"

El actor de las series 'Tiempo final', 'Mentes en Shock' y 'Kdabra' asegura que la telenovela sigue siendo la reina de las producciones latinoamericanas.

Actualmente presenta ‘Rescates extremos’, de History Channel, ¿por qué lo eligieron para este proyecto?

Hace dos años presenté Instinto de conservación en Señal Colombia, una maravillosa serie documental sobre los parques nacionales naturales gracias al cual History Channel me contactó.

¿Rescató a alguien?

A mí mismo, luego de que casi me ahogo grabando el capítulo de Aguas rápidas (Aguas Blancas).

Lo más extremo a lo que se ha enfrentado.

Aceptar un trabajo como Rescates extremos, donde sabía que ponía en peligro mi propio pellejo.

Lo que más le gustó de trabajar en ese proyecto.

Vivir y conocer nuevas experiencias, que difícilmente uno puede experimentar.

Su lugar de Suramérica preferido.

El paisaje más impactante es el Salar de Uyuni, en Bolivia.

¿En qué momento de su vida decidió ser actor?

Luego de ver la obra Romeo y Julieta montada por el TPB. Debía tener 11 años.

Comenzó haciendo teatro, ¿qué le ha dejado su paso por las tablas?

La mística. El profundo respeto hacia esta compleja profesión. La preparación. El trabajo previo. El enfrentamiento instantáneo y directo con el implacable público, y mucha memoria. El teatro es el papá de todos.

¿Cuál es el proyecto en el que más le ha gustado participar?

Cada uno tiene su encanto y los vivo apasionadamente, pero Instinto de conservación me movió fibras muy profundas que tuvieron que ver con viajar por Colombia conociendo y reconociendo este maravilloso país.

Formó parte de ‘Kdabra’, una serie de magia e ilusionismo, ¿qué fue lo más osado del rodaje?

El proyecto como tal. Que una productora de la magnitud de Fox se arriesgara a hacer algo de esas características en Colombia. El resultado fue increíble.

¿Aprendió algún truco de magia?

Unos cuantos, entre esos, levitar.

¿Se le mediría a ser escapista?

Seguro.

También estuvo en el elenco de ‘Mentes en shock’, ¿qué le pone la mente en shock?

Colombia.

¿Qué tan cuerda está Colombia?

Desquiciada.

Ha participado en tres producciones de Fox Telecolombia, ¿qué le ha traído esta alianza a nuestra pantalla chica?

Reconocimiento internacional. Prestigio. Trabajo. Y el reto de afianzarse como potencia latinoamericana en la industria televisiva.

¿Por qué cree que Colombia está siendo escenario de estas producciones?

Por las bajas tarifas para la producción, por el alto nivel profesional de nuestra industria y por nuestra capacidad de trabajo. A eso se suman los excelentes resultados.

¿Las series reemplazarán a las novelas?

No. Las series seguirán ganando espacio por ser un género atractivo. Pero la telenovela, como género, es la “reina” por excelencia en los países latinoamericanos.

¿Qué serie no se perdía de niño?

De niño no teníamos televisión en la casa por ideología de mis padres. Ya en la preadolescencia y ante la inminente presión de mi hermana y yo, compraron el primer televisor donde no me perdía Los pecados de Inés de Hinojosa, Azucar, Romeo y Buseta.

También le gusta cantar,  ¿qué le hace falta para dedicarse a la música?

A la música… en el estricto sentido de la palabra: saber de música... en cuanto al canto, “tirarme al agua”.

Su arte preferido.

En cada uno encuentro su propia magia, pero el que me conecta con los estados más profundos es la música.

¿A qué le teme?

A hacerles daño a quienes amo.

¿El mejor actor que tiene Colombia?

Enrique Carriazo. Aunque también admiro enormemente a Fabio Rubiano.

Un sabor…

El arequipe.

¿Qué lo trasnocha?

La noche.

¿Qué papel le gustaría interpretar?

Un director de una sinfónica.

¿Qué le cambiaría a Colombia?

Sus políticos (dejando uno que otro).

¿A quién convertiría en presidente?

En Colombia necesitaríamos un Ghandi, un Jesús, un Martin Luther King, una Madre Teresa de Calcuta, un Dalái Lama.

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