Colombia pierde poder en el Vaticano

Mientras los cardenales colombianos pasaron a un segundo plano, Octavio Ruiz, el único arzobispo con aspiraciones a sucederlos fue reasignado en un cargo en el que pierde influencia en la Iglesia Católica.
Roma y Bogotá.

Tras la muerte del cardenal Alfonso López Trujillo y el retiro forzoso, por edad, de Darío Castrillón Hoyos y de Pedro Rubiano Sáenz, el apogeo de la iglesia católica colombiana ante la Santa Sede llega a su fin. Hasta la muerte de Juan Pablo II y la entronización de Benedicto XVI, Colombia llegó a ser uno de los países latinoamericanos con mayor influencia ante el Papa. Ahora mandan Brasil y México.

Tanto López Trujillo como Castrillón llegaron a ser ministros del Sumo Pontífice, incluso López sonó como papable durante el cónclave en el que se eligió al alemán Joseph Ratzinguer. Y si no hubiera muerto habría sido, por derecho y mérito el decano de los cardenales, es decir el segundo obispo con mayor poder. Pero su repentino fallecimiento y la caída en desgracia de Castrillón, quien fue relevado de sus funciones luego de que no pudiera contener el escándalo del movimiento lefreviano, uno de cuyos obispos negó el Holocausto nazi y causó una crisis entre Roma y el pueblo judío, dejó a Colombia sin alfiles en el Vaticano.

Se suponía que quien iba a tomar el relevo de los dos era Pedro Rubiano, pero una vez cumplió los 75 años renunció ante el Papa y éste no le ha encomendado misiones nuevas. Al cumplir 80 años de edad, en 2012 perderá su último poder, el derecho al voto en el próximo cónclave papal, prerrogativa que ya perdió Castrillón hace dos años.

Benedicto XVI tampoco ha designado a un nuevo cardenal colombiano a pesar de que hay varios con posibilidades. Sigue en el orden de influencia monseñor Octavio Ruiz Arenas, hasta la semana pasada vicepresidente de la Comisión Pontificia para América Latina, pero quien el viernes pasado fue nombrado secretario del recién creado Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización, al mando del cuasicardenal Rino Fisichella, quien estuvo de visita en Colombia hace poco para la cumbre anual del Episcopado.

Tanto en Roma como en Bogotá las versiones sobre el nuevo cargo de Ruiz son disímiles. Unas fuentes dicen que equivale a una degradación definitiva y otras insisten en que no ha perdido poder y continúa en su carrera ante el Vaticano sin disminuir aspiraciones cardenalicias. Según se enteró El Espectador, a Ruiz le fue comunicada la decisión del Papa mientras cumplía una visita a la isla de Barbados. Una fuente cercana a la Santa Sede explicó: “Pasar de vicepresidente a secretario es difícil. Será el ayudante de un arzobispo más joven que él que será elevado a cardenal en noviembre. Ahora tendrá que obedecer mientras que en su cargo de vicepresidente tenía influencia directa sobre la mayoría de obispos y sacerdotes de América Latina. Es el fin de los años dorados de Colombia en el Vaticano”.

Para algunos es sorprendente la movida ordenada por el Papa porque Octavio Ruiz es considerado su amigo. Fue él quien lo nombró vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina. En Roma se llegó a decir que muy pocos cardenales eran tan cercanos al Papa como él. Se conocieron en un Congreso Episcopal Latinoamericano en los años 80 y a Ratzinger le pareció interesante la hoja de vida de Ruiz porque se había formado en Teología dogmática en la Universidad Gregoriana de Roma, hablaba italiano, y estaba muy bien recomendado por el entonces máximo purpurado colombiano, Aníbal Muñoz Duque. Trabajó once años y medio como oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, siempre como una especie de secretario privado y de canciller del hoy Papa. Se doctoró en teología fue obispo auxiliar de Bogotá y de Villavicencio. El 29 de junio del año pasado Benedicto XVI le impuso el palio arzobispal, el paso previo al cardenalato.

La pérdida de poder es evidente si se tiene en cuenta que hasta la semana pasada ningún miembro de la curia latinoamericana accedía al Santo Padre, así fuera cardenal, sino era por intermedio de la oficina de Ruiz, a quien incluso alguna vez le dio vocería para que explicara, a través de la Radio Vaticana, los objetivos de su viaje a los Estados Unidos. Ruiz podía oficiar misas en cualquier país latinoamericano y hace dos años también representó al Papa en el proceso de revisión de la doctrina de la teología indígena, además de aparecer regularmente en la “lista de invitados especiales” a eventos pontificios, que publica regularmente L´Osservatore Romano. Ruiz no se ha pronunciado ni se quiere pronunciar. Ha dicho que su papel en el Vaticano “es obra de la Providencia Divina, ciertamente una gracia sin igual poder conocer muy de cerca todo lo que es la iglesia universal”.

¿Quién es Ruiz?
Octavio Ruiz Arenas nació en Bogotá en 1944 y desde niño mostró su vocación religiosa a raíz de la temprana muerte de su madre, a los 6 años de edad. Se ordenó sacerdote a los 24 años, fue vicario parroquial en Soacha, fue director del seminario menor de Bogotá, vicecanciller de la curia y párroco en la iglesia de Nuestra Señora de Egipto. Estando allí el cardenal Aníbal Muñoz Duque lo envió a Roma a estudiar Teología Dogmática a la Universidad Gregoriana. A su regreso fue rector del seminario menor de Bogotá, director de estudios del seminario mayor y profesor de Teología. Entonces volvió definitivamente a Roma como minutante del cardenal Ratzinguer, con quien aparece en la foto que ilustra este artículo. Once años y medio trabajó junto al hoy Papa en la Congregación para la Doctrina de la fe. En esos años hizo doctorado en Teología en la Universidad Gregoriana, y regresó a Colombia como obispo auxiliar de Bogotá por cinco años, antes de ser nombrado obispo y luego arzobispo de Villavicencio.

Los Cardenales colombianos

Crisanto Luque Sánchez (1889-1959)

Luis Concha Córdoba (1891-1975)

Aníbal Muñoz Duque (1908-1987)

Mario Revollo Bravo (1919-1995)

Alfonso López Trujillo (1935-2008)

Pedro Rubiano Sáenz  (1932- )

Candidatos a cardenales

Arzobispo de Barranquilla, monseñor Rubén Salazar, actual Presidente de la Conferencia Episcopal

Monseñor Fabio Suescún Mutis, Obispo Castrense

Arzobispo de Cartagena Jorge Jiménez, ex presidente del CELAM y quien estuvo secuestrado por las Farc

Arzobispo de Popayán, monseñor Iván Antonio Marín López

Arzobispo Octavio Ruiz, exvicepresidente de Asuntos Latinoamericanos del Vaticano

Fichas claves de Colombia en El Vaticano

A pesar de la pérdida directa de poder, varios nombres interceden a favor de la Iglesia colombiana en el Vaticano:

Cardenal Marc Ouellet: canadiense prefecto de la Congregación para los Obispos, considerado el número tres de la Santa Sede y quien se formó espiritual y profesionalmente en los seminarios de Manizales, Cali y Bogotá en los años 60 y 70.

Cardenal Zenon Groholewski, polaco prefecto de la Congregación para la Educación Católica cercano y conocedor de la Iglesia colombiana.

Paolo Romeo, ex nuncio en Bogotá, arzobispo de Palermo y considerado seguro cardenal en el próximo consistorio.

Beniamino Stella, ex nuncio en Colombia y miembro de la llamada “familia pontificia”, los 17 funcionarios más cercanos al Papa, como Presidente de la Asamblea Diplomática de la Santa Sede, también fuerte candidato a cardenal.

Fernando Chica Arellano, minutante pontificio, el hombre que toma nota de lo que habla el Papa y quien fue segundo de Stella en Bogotá.

Federico Lombardi, jefe de prensa de Benedicto XVI o “la voz del papa”, sacerdote jesuita amigo de los colombianos Gabriel Ignacio Rodríguez, ex superior de los jesuítas en Colombia y ahora ministro en Roma de la Compañía de Jesús, y Francisco de Roux, actual superior de la congregación en Bogotá.

José Adolfo González, jesuita santandereano de 66 años, amigo de los anterioers, filósofo y teólogo amigo de Ouellet y de Ratzinguer y quien acaba de ser reelegido rector del Pontificio Colegio Pio Latino Americano en Roma, donde hace más de un siglo se forman los mejores sacerdotes, los que llegan  a ser obispos y cardenales y papas.

Cardenal polaco Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos y quien ha estado en Colombia varias veces.

Guillermo León Escobar, ex embajador ante la Santa Sede durante ocho años, tanto en el gobierno de Andrés Pastrana como en el de Álvaro Uribe, cercano al presidente Juan Manuel Santos, miembro del Consejo Pontificio para los Laicos y nombrado consultor Pontificio hasta 2013.

Monseñor Jorge Raigosa, jefe de sección en la Sagrada Congregación para el Clero, aunque no aceptó ser obispo es primer oficial por su antigüedad en el Vaticano.
 

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