Colombia quiere acelerar asistencia a Haití en presidencia del Consejo ONU

Se abordarán otros asuntos relacionados con la actualidad internacional, como la evolución del proceso de paz entre palestinos e israelíes.

Colombia quiere acelerar los compromisos de asistencia a Haití durante abril, mes en que el país latinoamericano preside el Consejo de Seguridad de la ONU y en el que abordará otros asuntos, como la renovación del mandato de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental (Minurso), entre otros asuntos.

La presidencia de turno del Consejo ha convocado para el próximo miércoles un debate abierto sobre Haití del máximo órgano de decisiones de la ONU, que estará presidido por el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos.

"El presidente de Colombia se toma muy en serio la situación de Haití" tras la destrucción sufrida por el terremoto de enero de 2010, indicó hoy el embajador del país latinoamericano, Néstor Osorio, al presentar su programa de trabajo para este mes.

Agregó que el objetivo de esta reunión "es intentar ver por qué la reconstrucción física e institucional de Haití no tiene lugar al ritmo" que se desea.

"Esperamos que este debate sirva como una buena base para conseguir el compromiso necesario para proceder con el acercamiento adecuado relacionado con asuntos como las donaciones" en favor de Haití, añadió.

En ese debate participarán el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, y su enviado especial para Haití, el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton.

Además, el presidente colombiano ha invitado a su homólogo haitiano, René Préval, para que participe en ese debate, al igual que el representante especial de la ONU para Haití, el diplomático guatemalteco Edmond Mulet.

La Misión de Colombia ha confirmado la presencia en ese debate, además de su canciller, María Angela Holguín, de los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Marco Antonio de Aguiar Patriota, así como de los de Argentina, Héctor Timerman, de Chile, Alfredo Moreno, y de Cuba, Bruno Rodríguez.

También asistirán los cancilleres dominicano, Carlos Morales Troncoso, peruano, José Antonio García Belaúnde, y uruguayo, Luis Leonardo Almagro Lemes, al igual que el secretario de Estado español para Asuntos Exteriores e Iberoamericanos, Juan Antonio Yáñez-Barnuevo.

Para el diplomático colombiano, la presencia de los cancilleres latinoamericanos en ese debate es una prueba del compromiso de la región en la recuperación de Haití, el país más pobre del continente americano.

Asimismo, se refirió a que durante abril, en la agenda del Consejo, también está prevista una reunión de consultas sobre la Misión para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso), cuyo mandato expira a finales de mes y ha de ser renovado por esa instancia.

"Hay que ver qué tipo de progreso ha habido en diferentes aspectos, para tratar de encontrar una solución buena y duradera para la zona. Esperamos conseguir una renovación seria y consolidada de la Minurso", dijo el diplomático colombiano.

El mandato de la Minurso expira el próximo 30 de abril y el Consejo de Seguridad se reunirá ese mismo mes para tratar su renovación.

Igualmente, el Consejo abordará otros asuntos relacionados con la actualidad internacional, como la evolución del proceso de paz entre palestinos e israelíes o la evolución de la situación en los países árabes en los que ha habido revueltas populares.

Colombia fue elegida en octubre pasado, junto a Portugal y Alemania, como nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad durante el bienio 2011-2012 tras una votación en la Asamblea General.

El Consejo de Seguridad es el máximo órgano de decisiones de la ONU y está integrado por quince miembros, de los que cinco son permanentes y con derecho de veto (EE.UU., Rusia, Francia, Gran Bretaña y China) y los otros diez son temporales y rotan alternativamente cada dos años.

Los puestos no permanentes se reparten por zonas geográficas, de forma que dos de ellos están reservados a América Latina y el Caribe.

Colombia y Brasil ocupan las dos plazas del grupo latinoamericano y caribeño (GRULAC) en el órgano de mayor poder ejecutivo de la ONU.

La candidatura colombiana, que en esa elección no tuvo competencia de ningún otro país en la región, contó con el respaldo de 186 integrantes de la organización, al tiempo que cinco Estados optaron por abstenerse.