Comenzó la gran sequía

La Unicef advirtió este lunes que 500.000 niños morirían en el Cuerno de África por desnutrición. La comunidad internacional ya empezó a pronunciarse. No hay soluciones a largo plazo.

Dos millones de niños son víctimas de la peor sequía que ha golpeado al Cuerno de África en los últimos 60 años. De ellos, medio millón está en “riesgo inminente de morir” por desnutrición, advirtió ayer el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

“Lo que estamos viendo es casi una tormenta perfecta: el conflicto de Somalia, los crecientes precios del carburante y los alimentos, la sequía y la falta de lluvias. Tenemos una enorme tarea por delante”, aseguró Anthony Lake, director ejecutivo de Unicef.

Según las previsiones de los expertos, la próxima cosecha sólo llegará dentro de cuatro o cinco meses y el listado de afectados sigue creciendo: 11 millones de personas se han declarado damnificadas; 4,5 millones de ellas en Etiopía, 3 millones en Somalia, 3,5 millones en Kenia y 100 mil en Yibuti.

La sequía, el hambre y la guerra han llevado al éxodo a miles de somalíes. La ONU calcula que al día 1.300 de ellos están llegando a Kenia (en las últimas dos semanas han sido 20.000). “Kenia tiene una de las políticas más estables de la región y una de las economías más fuertes. Podría decirse que está preparado para enfrentar su problema interno, pero no para recibir a todos los refugiados del Cuerno de África, que históricamente han buscado refugio en este país”, explica Jerónimo Delgado, director Centro de Estudios Africanos, Universidad Externado de Colombia.

“Desde abril del año pasado no ha caído ni una sola gota de agua. Y lo peor está aún por venir”, así respondió a un periódico español Peter Achuka, 70 años, habitante de Turkana (noroeste de Kenia). Hace tres días no come. Pasó a formar parte del 37% de la población de esta región que sufre desnutrición grave, según la Red de Sistemas de Asistencia Temprana contra la Hambruna (Fewsnet).

Los gobiernos y los organismos internacionales ya han empezado a liderar campañas contra la hambruna en África, un escenario que según Delgado era previsible: “¿qué viene para el Cuerno de África? Una invasión de organismos internacionales, una concientización temporal y se verá al programa mundial de alimentos metido de cabeza. Pero se ofrecerán las mismas soluciones de siempre: soluciones temporales, para cubrir la hambruna actual, pero no programas a largo plazo”.

El primer ministro británico, David Cameron, pidió ayer a la comunidad internacional desde África adelantar una “acción urgente y determinante” para frenar la que él calificó como “la peor catástrofe” de una generación. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) anunció que realizará el 25 de julio una reunión de emergencia de alto nivel en su sede de Roma. España ofreció 5 millones de euros para asistir a los refugiados.

¿Por qué esta crisis se les salió de las manos a los gobiernos? Según Jerónimo Delgado, “hay unas limitaciones grandes en la consolidación de los Estados y en su capacidad para gobernar. Son unos Estados fraccionados adentro en términos de construcción nacional”. Dice que en el caso específico de Somalia hay un gobierno autoritario, policivo, que le permite una gobernabilidad alta en el Estado, pero casi nula en las políticas de bienestar para su población y que el de Etiopía es un gobierno fuerte, controlador, que destina recursos para la guerra, pero no para la previsión de crisis como esta.