Con la batuta de James Rodríguez

El cucuteño debutará este sábado (8:00 p.m., Gol Caracol) contra Francia en un Mundial Sub-20, como lo hizo su padre, Wilson James, en el certamen de la Unión Soviética de 1985.

No ha tenido mucho contacto con él, con Wilson James Rodríguez, un exvolante mixto que pasó por Deportes Tolima y Deportivo Cali. Desde que se separó de su madre Pilar Rubio, James David Rodríguez, káiser de la selección sub-20 de Colombia que debutará hoy en el Mundial ante Francia, dice no haberse relacionado mucho con su padre, el mismo que en 1985, vistiendo la casaca 18 de la tricolor, jugó el Mundial Sub-20 de la Unión Soviética.

Seis años antes de convertirse en padre, jugó con ese equipo dirigido por Luis Alfonso Marroquín e integrado por John Jairo Tréllez, René Higuita, John Édison Castaño, entre otros. Wilson James, nacido en Pijao (Quindío) el 16 de agosto de 1965, disputó cuatro partidos y marcó sólo un gol, contra Hungría en el debut de Colombia en un Mundial de esa categoría, en el que llegaron a cuartos de final al caer vapuleados 6-0 con Brasil.

Pero, a diferencia de algunos que tienen la presión de superar la bendita genética, caso de José Adolfo Valencia, hijo del Tren, James David, nacido el 12 de julio de 1991, hace rato dejó regado a su padre. Con 20 años ya tiene un palmarés envidiable.

Porque, eso sí, ha madurado biche. A los 13 años, a punta de gambetas y hasta haciendo goles olímpicos, se alzó con la Ponyfútbol 2004 jugando para Academia Tolimense, equipo dirigido por Álvaro Guzmán. De allí dio el salto a Envigado, en donde se coronó campeón del torneo de ascenso en 2007 y un año después emigró a Argentina. A pesar de tener también una propuesta de Boca Júniors, se decidió finalmente por Bánfield y allí se coronó campeón del Clausura 2010, éxito que le permitió llegar meses después al Porto y ganarlo todo.

Por eso es uno de los experimentados de Lara, por eso no flaquea cada vez que se le pregunta por el debut y de la responsabilidad que recae sobre sus hombros. En parte porque sus inicios en la selección también fueron precipitados, cuando siendo un enclenque, un pequeño y bajo de peso, fue convocado en 2006 para disputar el Suramericano Prejuvenil. A pesar de ser un año y medio menor que el resto, fue pilar del subtítulo y de la clasificación al Mundial de Corea.

¿Su experiencia sirve en estos casos, como el de debutar en un Mundial Sub-20?

Puede ser. El grupo en general está tranquilo. Estamos muy bien preparados, muy pendientes de cada detalle. Ojalá podamos debutar bien, ante nuestra gente.

Cuando arribó a Bogotá, dijo que le costaría unos 15 días adaptarse a la altura. ¿Ya lo logró?

Ya estoy bien. A medida que pasan los días me siento mucho mejor. Espero que a medida que vaya pasando el torneo, me vaya adaptando mucho más.

Fue el último en unirse, ¿cómo encontró el grupo?

El pensamiento sigue siendo el mismo. Todos queremos posesión de bola, imponer nuestras condiciones. Si todos estamos enfocados en la misma causa, haremos un buen Mundial.

¿Le sorprendió la lista definitiva de Eduardo Lara?

Un poco, pero en eso yo no me meto y no opino. Ahora los que quedamos debemos estar muy concentrados.

¿Ya encontró en Michael Ortega el socio ideal en el medio?

Michael es un buen jugador. Tenemos buena comunicación en la cancha y fuera de ella. Es importante que sigamos así en el Mundial. Pero no somos sólo él y yo, esto es un tema de grupo. También hay varios que son buenos y esperamos hacer un buen papel en conjunto.

¿Qué estilo tendrá la selección en este Mundial?

Un fútbol de toque, de juego rápido, es el que ya todos han venido observando. El que nos vieron practicar en Toulon.

¿Los condiciona el título en Francia?

Nos da mucha confianza. Después del Suramericano era vital para el equipo ganarlo. Al menos, para mí fue muy especial y lo sería más si se repite en este Mundial.

¿Qué habrá de diferente entre la selección de Toulon y la de este torneo?

Es igual. Hay cuatro jugadores nuevos. No creo que vaya a cambiar nada, porque tenemos buen material.

¿Será muy diferente el partido de Toulon y el de hoy ante los franceses?

Mundial es Mundial y va a ser muy duro. Francia tiene tres o cuatro jugadores que juegan muy bien. Y en la parte de atrás son muy difíciles de pasar.

¿El entusiasmo de la gente, la localía... los presiona?

Hay mucha presión, mucha responsabilidad. Pero a pesar de ser jóvenes, tenemos experiencia. Muchos hemos jugado en primera y creo que podemos manejar el tema. Toda Colombia sueña con levantar el trofeo.

Hace una semana, el presidente Juan Manuel Santos invitó a los 21 integrantes del plantel a ver la película Invictus, en el teatro de la Casa de Nariño. Por su liderazgo, acaso el papel de James David durante su Mundial, sea el de François Pienaar, capitán del equipo Sudafricano de rugby que salió campeón de su Copa Mundo de 1995. Él se ilusiona.

¿Cree en que Colombia tenga su versión de ‘Invictus’?

Es una película de mucho orgullo y fue un privilegio verlo junto al presidente. Eso sirve para motivarnos para lograr el título y por eso necesitamos el apoyo de todos los colombianos.

Sería como la Copa América de 2001...

Yo lo viví siendo muy pequeño. Ojalá todo el país vuelva a vivir eso otra vez. Me acuerdo que fue de mucho orgullo. Todos queremos que se repita.

¿Se siente como líder de este grupo?

Yo soy uno más. Vengo a sumar lo que he aprendido. La idea es formar un grupo competitivo.

 

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