Consultas, costosas pero necesarias

La Misión de Observación Electoral (MOE) asegura que en 2014 las colectividades políticas tendrán que hacer obligatoriamente consultas internas, en lugar de escoger a dedo sus aspirantes a cargos de elección popular.

Aunque pocos lo saben, el próximo domingo habrá jornada electoral en Colombia. Será la votación de la consulta interna de precandidatos de los partidos políticos en la que se escogerán aspirantes que competirán en octubre próximo por gobernaciones, alcaldías, asambleas, consejos y juntas administradoras locales.

Curiosamente, el pasado 28 de febrero nueve colectividades pidieron la realización de la jornada electoral, inscribiendo a 8.266 candidatos. Al final de cuentas, sólo seis partidos inscribieron aspirantes y, como si fuera poco, según la Registraduría, en las últimas tres semanas algunas colectividades han cancelado su participación.

Y mientras los partidos cambiaban de decisión, la Registraduría alcanzó a poner en marcha toda la logística del caso. Para el domingo instalará 21 mil 161 mesas de votación en 323 municipios para que, en teoría, 15.108.579 colombianos puedan ejercer su derecho al voto, lo que costará en principio  $60 mil millones, dinero que el organismo electoral solicitó al Ministerio de Hacienda.

Una mirada general a las consultas que se realizarán en las principales ciudades muestra el alcance de la jornada. En Bogotá, el Partido Conservador Colombiano consultará únicamente sus candidatos al Concejo Municipal; el Partido de la U y el Liberal preguntarán a los ciudadanos acerca de sus aspirantes a las Juntas Administradoras Locales.

En Antioquia y Medellín, el Partido Conservador preguntará sobre sus candidatos tanto en Gobernación como en Alcaldía y Concejo Municipal. Para la Gobernación del Valle habrá consulta de los azules, así como para la Alcaldía de Cali. En esta ciudad, el Polo Democrático también preguntará a los ciudadanos sobre sus aspirantes a estos dos cargos.

Para la Gobernación del Atlántico, únicamente los conservadores recurrirán a la consulta. En el Tolima, la única consulta será azul –también a Gobernación- mientras que para la Alcaldía de Ibagué, tanto la U como los liberales elegirán a través de este mecanismo democrático a sus candidatos. En la Gobernación del Cesar habrá consulta conservadora y, para la Alcaldía de Valledupar, participarán los liberales.

Los cuestionamientos crecen en torno a  si vale la pena tanta inversión en una jornada de consultas que no será aplicada en la mayoría de ciudades importantes, que principalmente  buscará elegir ediles y miembros de Juntas Administradoras Locales y que además ha tenido poca difusión, al tiempo que  prima el desinterés de la ciudadanía.

Los partidos se defienden. El director del liberalismo, Rafael Pardo, sostuvo que la consulta es un instrumento que está en la ley: “no es culpa de los partidos, es parte del sistema establecido para escoger candidatos… la publicidad de la jornada le corresponde a la Registraduría y a los precandidatos”.

Por su lado, el director del Partido Conservador, José Dario Salazar, explicó que parte de la razón para que la consulta no se aplique masivamente a las principales gobernaciones y alcaldías es por el temor de que otros partidos interfieran en la elección. “Los que terminan votando ni siquiera son los del partido, por eso sería muy útil la carnetización para que sean los verdaderos militantes los que escojan”.

Salazar argumentó además que su colectividad  optó en muchos lugares del país por hacer consensos o alianzas, lo cual hizo cancelar las consultas, y dijo que no cree que en la jornada del domingo vaya a haber dinero mal invertido: “La democracia cuesta, aquí y en cualquier parte del mundo, y los gastos en que incurren estos procesos derivan en legitimidad de los candidatos y el  afianzamiento de las instituciones. Es plata bien gastada y bien invertida”.

Más allá del dinero que cueste la jornada electoral de las consultas, a juicio de la directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), Alejandra Barrios, los partidos deberían optar por este mecanismo de participación, ya que es la fórmula más democrática de escoger gobernantes. Y, según explicó, la manera de evitar que unos partidos quieran interferir en las decisiones de otros  es realizar la jornada el mismo día para todos, de modo que cada quien tenga sus prioridades.

En las consultas a la presidencia, los últimos en preguntarle a la ciudadanía sobre sus preferencias  de candidatos fueron los partidos Conservador y Verde,  la queja de algunos   azules fue que militantes de otros partidos acudieron a las urnas   para sabotear el deseo de las mayorías conservadoras, que terminó en un  fuerte contrapunteo  entre Noemí Sanín y Andrés Felipe Arias.

 “Lo bueno es que a partir de la reglamentación de la Reforma Política en estudio   de la Corte Constitucional, nosotros creemos que en cuatro años los partidos van a tener que hacer consulta, pues se estableció de manera obligatoria su democratización. Lo ideal es preguntar estas decisiones a los militantes y que no sea una decisión a dedo o a bolígrafo”, agregó Barrios.

La directora de la MOE recordó que en las consultas realizadas en 2007, la participación de los partidos fue muy pequeña para los recursos que se invirtieron. Falta   ver cuántas personas acuden a las mesas de votación este domingo, aunque todo hace prever que esa tendencia persistirá.

Ver infografía de las cifras consolidadas de candidatos inscritos.