Continúan trabajos para drenar inundación en la Sabana de Bogotá

Con dos motobombas se busca impedir que se presente un colapso en la salida de Chía a Bogotá.

Las autoridades permanecen en estado de alerta máxima en las riberas del río Bogotá, en una zona muy poblada y cercana a la capital, ante la salida de cauce de esa corriente como consecuencia de las lluvias, intensificadas por el fenómeno de La Niña.

La parte más afectada se corresponde con la zona rural de los municipios de Chía, Cajicá y Cota, al norte de Bogotá.

Las autoridades trabajan desde muy temprano en el cierre del boquete del jarillón que contienen las aguas del río Bogotá y que inundaron por segunda vez las instalaciones de la Universidad de la Sabana y la vía que comunica al municipio de Chía con la capital del país.

Así mismo, con dos motobombas se drenan las aguas que impiden la movilidad en la autopista y que obligaron a las autoridades de este municipio declarar la alerta máxima para evitar muertes o accidentes en las carreteras.

Varios tramos de esa carretera están hoy bajo el agua, situación que obligó a la Policía a desviar el intenso tráfico de vehículos que ingresan o salen de un vasto sector de la llamada Sabana de Bogotá.

Fuentes del Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca, departamento al que pertenece Chía, señalaron que en la zona el nivel del río Bogotá ha aumentado desde el pasado viernes considerablemente.

La temporada de precipitaciones afecta a Colombia desde abril del año pasado y ha causado 448 muertos, ha dejado 524 heridos y 73 personas han sido dadas por desaparecidas.

Asimismo, las lluvias han dejado a 3,3 millones de damnificados, han resultado dañadas un total de 447.482 casas y 13.110 más han quedado destruidas por la fuerza de las aguas.

Las mismas lluvias han anegado más de 1,2 millones de hectáreas de cultivos, han destruido decenas de carreteras y puentes, así como acueductos, escuelas y otras edificaciones públicas en buena parte de 28 de los 32 departamentos del país.

Desde el pasado sábado y ante las lluvias, se registra la crecida de esa corriente a la altura del municipio de Villapinzón, a 100 kilómetros al norte de Bogotá, y en cuya zona rural montañosa nace el río.

El gobernador de Cundinamarca, Andrés González Díaz, quien realizó un vuelo en helicóptero sobre la Sabana de Bogotá, dijo que el río está bajo vigilancia permanente.

En algunas localidades como Cajicá y en barrios de Chía fue ordenada una evacuación preventiva de los habitantes de unas 100 casas.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha pronosticado que las precipitaciones se extenderán hasta mediados de junio.

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