Contralor pone la casa en orden

El médico cirujano Mario Solano lo prometió y parece dispuesto a cumplirlo.

Hace 15 días, cuando fue elegido por el Concejo como nuevo contralor distrital, en reemplazo del destituido Miguel Ángel Moralesrussi, se declaró experto en recuperar entidades y aseguró que, de ahora en adelante, la Contraloría sí actuará  con diligencia y recuperará la confianza de los bogotanos.

La apertura de un proceso de responsabilidad fiscal contra dos exdirectores del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), cuatro declaratorias de insubsistencia a cercanos empleados de Moralesrussi y su inmediata decisión de devolver la entidad a su sede original, luego de varias denuncias por sobrecostos en el arriendo que pagan actualmente, evidencian que el funcionario quiere poner la casa en orden .

El proceso de responsabilidad fiscal fue anunciado ayer y cobija a Liliana Pardo y a Néstor Eugenio Ramírez, excabezas del IDU, por retrasos en las obras de infraestructura que debían construirse con el impuesto de valorización. El contralor aseguró que de 41 trabajos que tenían que haberse iniciado antes de 2009, apenas han arrancado 16.

Solano llamó la atención especialmente de la obra que se adelanta en la calle 106 con carrera 9, a la cual le faltarían las especificaciones técnicas que evitarían dañar la tubería Tibitoc que abastece de agua a unos tres millones de bogotanos. En total, 26 obras de valorización presentan retrasos que, en algunos casos, alcanzan el 50% y en otros el 100%.

Apenas pocas horas después de haber asumido su cargo, el contralor ya había tomado algunas medidas significativas que ponen un punto y aparte entre él y la gestión de Miguel Ángel Moralesrussi. Primero declaró insubsistentes al jefe de prensa del excontralor, el periodista Jhon Portela, y a Gladys Russi, funcionaria que protagonizó una polémica cuando el concejal Carlos Fernando Galán reveló nexos entre ella y el inhabilitado exrepresentante a la Cámara, Germán Olano, investigado dentro del escándalo del llamado cartel de la contratación en el Distrito. Russi no se ha podido notificar de la medida, pues tuvo que ser hospitalizada, según precisaron fuentes de la Contraloría.

También quedaron marginados de la entidad, Édgar Herazo, un funcionario que trabajaba en el área de educación, y a Alfredo Monsalve, contralor de Usme. Además, aceptó la renuncia del vicecontralor de Moralesrussi, Víctor Armella, quien este mes, sin embargo, seguirá asesorando algunos procesos del despacho. Armella es investigado por la Auditoría Fiscal por el presunto sobrecosto del edificio en el que hasta hoy funcionará la Contraloría.