Corficolombiana, el magnate energético, hotelero, agrario y vial

La Corporación es socia de 30 empresas. Opera 850 kilómetros de la red vial concesionada y tiene sembradas miles de hectáreas de arroz, palma, caucho y forestales. También está en otros sectores menores.

Corficolombiana es una empresa del Grupo Aval que salió ilesa de la crisis financiera que terminó con el 80% de estas corporaciones en los años 90, pero que no se quedó sólo en el nicho de estructurar negocios y financiar proyectos, sino que fue más allá. Se convirtió en un conglomerado que hoy participa en 30 empresas del sector de la infraestructura vial con cinco concesiones, importantes empresas del sector energético y de gas, lo mismo que de la agroindustria y de la hotelería, con la cadena Estelar.

El presidente de Corficolombiana, José Elías Melo Acosta, sostiene que ellos están en los negocios que conocen y que pueden manejar y que no quieren experimentar en otros sectores porque la ambición rompe el saco.

La siguiente es la charla con el empresario que tiene bajo su responsabilidad financiar obras como la Ruta del Sol II, la doble calzada Bogotá-Villavicencio, venas arteriales por donde se moverá la economía.

¿Cómo la banca termina haciendo carreteras?

Como la ley prohibía que los bancos fueran dueños directos de otros negocios del sector real, en la década del 50 se crearon las corporaciones financieras, entidades especializadas a través de las cuales  la banca incursionó en otros sectores. Esto generó una gran competencia de estas entidades, pero con la crisis la gran mayoría terminó en manos de las de mayor músculo financiero. Corficolombiana sobrevivió gracias a la inyección de capital de la banca y se consolidó en sectores de infraestructura vial, de energía y gas, agroindustrial y hotelería.

¿En el país hay capital?

Todos los días. Capital siempre ha habido, lo que pasa es que ahora hay condiciones económicas que favorecen la inversión. Antiguamente cuando la inflación era alta y cuando las tasas de interés eran altas no era favorable invertir. Hoy en día sí, el ejemplo claro es la emisión de acciones que se han hecho en distintos sectores.

¿Cuál es el norte de Corficolombiana?

Corficolombiana ha identificado unos sectores que son estratégicos en su crecimiento, donde estamos trabajando con mucho interés, pero también buscando oportunidad de nuevos negocios. Es el caso de energía y gas, concesiones de obras públicas, agroindustria y hotelería. Estamos enfocados, no estamos en más sectores porque uno debe concentrar su aprendizaje, ya que el que mucho abarca poco aprieta.

¿Por qué escogieron estos sectores?

Estamos donde tenemos experiencia, lo cual nos permite hacerlos mucho más robustos y fuertes. Además, son muy seguros. En algún momento dado pueden tener incertidumbre. Nuestros inversionistas son bancos y tenemos que tener inversiones seguras y por eso trabajamos en estos sectores que tienen seguridad, pero también muy buenas posibilidades de crecimiento.

¿Qué sector pesa más financieramente en la Corporación?

Los dos sectores más importantes son energía y concesiones de obras públicas. Pero no contribuyen de la misma manera a la utilidad. El sector de energía contribuye en menor grado a la utilidad, porque requiere mayor inversión, pero a largo plazo dan dividendos y retornos muy seguros, porque así lo permiten las normas. En cambio los negocios de concesiones, cuando uno hace las cosas con eficiencia y con cuidado y establece muy bien los precios, son mucho más rentables y tienen más crecimiento, pero naturalmente los riesgos son mayores. La incertidumbre en los negocios de construcción son mayores que en los de la energía, pero esa mayor incertidumbre se premia con un mayor retorno cuando uno lo hace bien.

Entre la agroindustria y la hotelería, ¿cuál está por encima?

El sector hotelero. Tenemos una empresa emblemática que es Estelar, a la cual estamos apostándole en forma. Acabamos de comprar dos hoteles en Perú y vamos a construir dos o tres hoteles por año. En los próximos días iniciaremos uno en Villavicencio y terminaremos uno en Bogotá.

¿Y el sector de la agroindustria?

Es una actividad que es muy, muy importante, ya que es la base del desarrollo nacional. El país, por razones de la violencia, tenía una gran cantidad de tierra al margen de la producción; hoy en día, cuando se ha recuperado la seguridad, esa tierra debe poder vincularse a la producción. Este tema va a contribuir a generar empleo en esas zonas.

¿Tienen tierra?

Tenemos empresas que hacen tierra. La tierra es un insumo para nuestras empresas, no es tanto  que busquemos como tal la propiedad de la tierra, la buscamos no con el propósito de acumular, sino de explotarla y producir.

¿Cuanta tierra pueden tener?

Entre las tres empresas, que son Pizano, Pajonales y Unipalma, tenemos un poco más de 20.000 hectáreas de tierra con capacidad de ser explotada, porque también hay tierra que por razones ambientales se debe preservar.

¿Están mirando hacia la Altillanura?

Claro, de hecho el proyecto más grande que ha ejecutado la Corporación con su empresa Pajonales está entre Puerto López y Puerto Gaitán (Meta), donde tenemos sembradas un poco más de 4.000 hectáreas de caucho y naturalmente estamos mirando alternativas adicionales. No se trata de acumular tierra, sino de crear proyectos productivos. Pero también estamos mirando para sembrar palma africana con Unipalma.

¿Ustedes son dueños de las carreteras en el país?

De unas.

¿Tienen la mayor cantidad de carreteras concesionadas?

De las 22 concesiones que hay en el país tenemos cinco. Somos socios de la Ruta del Sol II, la más grande del país, con 528 kilómetros, pero somos minoritarios, ya que el accionista mayor es Odebrecht, de Brasil. Este proyecto se iniciará esta semana. También tenemos la vía Bogotá-Villavicencio, que con la construcción de la doble calzada se convierte en el mayor reto de la ingeniería nacional, por la fragilidad geológica de la zona y por su importancia socioeconómica para el país. También tenemos la doble calzada Buga-Tuluá-La Paila, de la que también forma parte la doble calzada La Paila-La Victoria, actualmente en Construcción. Estamos en la concesión Fontibón-Facatativá-Los Alpes, a la cual se anexa la quinta concesión Panamericana que acabamos de adquirir, la cual va entre Los Alpes-Villeta y Chuguacal-Cambao.

¿Cuántos kilómetros son y a cuánto asciende la inversión en estas vías?

Son 850 kilómetros y la inversión es cercana a los $5 billones.

El ministro anunció que se va a revisar la Ley de Concesiones, ¿le preocupa esta situación?

No. Nos preocupa es que la contratación pública, en cualquier sector, no se haga de manera transparente. Lo que menos les conviene a grupos serios y formales como nosotros es que la contratación pública se haga en condiciones poco claras. Todo lo que contribuya a mejorar la claridad y la certidumbre de los procesos de contratación pública en concesiones nos parece fabuloso. Porque lo difícil es justamente competir, invirtiendo seriamente en actividades como esta, contra otro que lo que buscan es ganarse los contratos y luego no cumplir.

¿El país es atractivo para los negocios hoy?

El país es muy atractivo por una cosa: las necesidades de inversión son muy grandes. Y el invierno lo puso en evidencia, Colombia tiene una fragilidad enorme en la infraestructura. No sólo es una infraestructura escasa, sino que era frágil. El reto en el país en este momento es muy grande, porque no sólo se trata de arreglar los sitios donde hubo derrumbes, sino que las nuevas obras se deben hacer a prueba de derrumbes.

¿Cuánto facturó Corficolombiana el año pasado?

Los ingresos totales de la Corporación fueron un poco más de $700.000 millones.

¿Usted confía en que el crecimiento del país va a estar por encima del 5%?

Sí. Pero para que ese crecimiento sea sostenido es fundamental resolver el problema de la tasa de cambio. Eso está afectando de manera muy severa la industria nacional, que es la que genera empleo y una industria nacional expuesta a la competencia descarada con tasa de cambio artificial del exterior se vuelve muy vulnerable.

¿Las medidas que está adoptando el Gobierno para enfrentar la revaluación del peso son indicadas o hacen falta más?

Un asunto sustantivo para corregir el problema son los temas de déficit fiscal. El Gobierno ha tomado algunas medidas para aumentar sus ingresos y está promoviendo iniciativas para que a largo plazo exista una mayor estabilidad fiscal, como es la regla fiscal, pero sentimos que es un tema del día a día. La normas constitucionales no van a resolver el tema fiscal propiamente dicho. El Gobierno tiene que tener mucha mejor gestión en temas como la salud o en la obras públicas para que por el camino los recursos no se desperdicien o sean proclives al robo. De nada nos sirve conseguir más plata para gastarla mal. Hay que tener una mejor gestión del gasto público. Para qué hacer malas carreteras si con el invierno se van a destruir, eso es botar la plata a la caneca.

Temas relacionados