Cormagdalena hace agua

Mientras el país está inundado por el Magdalena, la corporación trabaja con las uñas. La aprobación del presupuesto está estancada por falta de autorización para asistir a una junta.

Por un “sencillo” descuido del director del Instituto Nacional de Vías (Invías), Carlos Rosado, al no entregar a tiempo una autorización-decreto para asistir como delegado del presidente Juan Manuel Santos a una reunión de la Junta Directiva de Cormagdalena, se armó un lío de la ‘madona’, que amenaza con llegar a los estrados judiciales para buscar una salida que permita a la entidad renovar el presupuesto para este año.

El episodio, que podría haberse resuelto fácilmente, tiene a “Cormagdalena haciendo agua”, según su director, Juan Gonzalo Botero, ya que no tiene recursos para su funcionamiento y por ello ha tenido que acudir a las contraprestaciones portuarias fluviales para funcionar durante casi cuatro meses de 2011. “Pese a ello, en las poblaciones donde se hicieron los refuerzos para evitar las inundaciones no se han presentado problemas”, explicó el funcionario, quien sostiene que no está atornillado a ese puesto, sino que como ser humano merece respeto.

Lo que al parecer es un descuido podría tener ribetes más delicados, incluso de discriminación del ministro de Transporte, Germán Cardona, hacia el director de Cormagdalena, quien padece una enfermedad que lo mantiene atado a un silla de ruedas, según lo expresó Juan Gonzalo Botero a El Espectador y al propio titular de la cartera de Transporte en una misiva que le envió hace algunos meses.

Toda esta novela por el Magdalena, en la que incluso el ministro Cardona ha llegado a utilizar las ondas hertzianas para pedir la renuncia a Botero, arrancó en agosto del año pasado cuando el director de la corporación intentó en varias ocasiones tener una entrevista con el titular de la cartera de Transporte, como debe ser normal entre funcionarios de un mismo gobierno. Sin embargo, esto nunca se dio.

 Lo mismo ocurrió con el director del Invías, Carlos Rosado, delegado del presidente a la Junta Directiva, quien supuestamente es el responsable de este malentendido que cada día crece más como las aguas del Magdalena, señaló el funcionario.

El Espectador intentó comunicarse con el funcionario, pero este tenía su celular apagado.

En una citación de Rosado, finalmente Botero pudo hablar con él. El director del Invías le explicó que el Ministro le había dicho que de ahora en adelante todos los proyectos y contrataciones que se hicieran en la corporación debían ser revisados por el Invías y tener el visto bueno de la entidad.

Botero contó que en la primera junta directiva de Cormagdalena durante el gobierno Santos, el 15 de octubre de 2010, luego de hacer la presentación para demostrar que la navegabilidad del río Magdalena entre Barrancabermeja, Barranquilla y Cartagena no había tenido problemas desde 2003, recibió las felicitaciones de los asistentes a la junta.

Según el funcionario, su labor fue bien calificada por ser la única entidad que destina sólo el 2% de su presupuesto para atender su funcionamiento. Sin embargo, el ministro de Transporte manifestó que a la entidad había que hacerle una reestructuración.

El 11 de noviembre del año pasado, en la Junta Directiva, se aprobó un proyecto de emergencia para atender la ola invernal, pero se condicionó a que el Invías revisara los diseños y diera el visto bueno, que sólo se dio el 2 de diciembre de 2010 (que son los contratos vigentes que se adelantan en 17 sitios para evitar las inundaciones).

Estos proyectos tienen un valor de $44.000 millones y su interventoría cuesta $3.000 millones. Según Botero, hasta el momento ninguna de las obras ha fallado.

La junta del problema

Pero el 17 de noviembre de 2010 se realizó la asamblea para elegir los miembros de la Junta Directiva. En esta ocasión el delegado del presidente de la República, Carlos Rosado, es quien encabeza la asamblea. Al finalizar, el secretario le indicó a Rosado que el decreto en el que lo autorizaba la Presidencia no había llegado. El director del Invías se comprometió a hacerlo llegar en los siguientes días. Pese a que se le requirió para que enviara este documento, nunca lo hizo.

En enero de 2011 la corporación se comunicó con el Invías para que hiciera llegar el documento, ya que había urgencia en Cormagdalena para citar a Junta Directiva con el fin de refrendar el presupuesto de 2011, lo cual debía hacerse en el primer mes del año, según exigencias de Planeación Nacional y del Ministerio de Hacienda. Sin embargo la respuesta del director del Invías fue que no había podido conseguir el decreto.

Analizando esta situación, Cormagdalena elevó una consulta ante la Superintendencia de Sociedades y la respuesta sólo se obtuvo en la primera semana de marzo.

La Supersociedades señaló que debido a que se había presentado quórum, todas las decisiones allí tomadas eran válidas. La Superintendencia explicó que hasta que no se demandara la asamblea y un juez no dijera lo contrario, las decisiones seguirían en firme, pero nunca se pronunció sobre la validez de la presidencia de la Asamblea ante la no presentación del decreto de autorización por parte de la Presidencia de la República.

A raíz de eso el ministro Cardona dijo que no se había citado a una junta directiva, porque había un problema por la validez de la asamblea y que de tomarse decisiones podrían ser viciadas.

Botero explicó que por esa razón  le enviaron varios correos electrónicos al ministro de Transporte para que fijara una fecha para realizar una junta directiva. Sin embargo, nunca se recibió una respuesta a esta solicitud de la entidad.

“Como director ejecutivo de Cormagdalena procedí, en el plazo legal, a citar a la Junta Directiva para el 6 de abril de 2010 a las 9 de la mañana en las instalaciones de Cormagdalena en Bogotá y faltando sólo un día para su celebración, recibí una comunicación del director del Invías donde se solicita que se aplace la reunión porque él y el ministro Cardona estaban citados a una comisión del Congreso”, dijo Botero.

 El director de Cormagdalena precisó que después de revisar el orden del día del Congreso se enteró de que la citación del director del Invías era a las 3 de la tarde y al mismo tiempo recibió la comunicación del secretario de una de las comisiones donde se señalaba que la sesión en la que se citó al ministro de Transporte había sido aplazada.

Entonces, Botero  envió una carta al director del Invías, en la que le solicitó que se mantuviera la hora y el día de la junta, ante la urgencia de aprobar el presupuesto de la entidad, que está sin recursos.

También en la carta, Botero manifestó al director del Invías que “el ministro nunca iba a estas juntas y siempre enviaba a la viceministra de Infraestructura. Además, todos los miembros de la junta que venían de afuera, ya estaban en Bogotá para asistir a ella”.

Al no recibir respuesta, Botero consideró que la junta seguía en pie. Al día siguiente se excusaron los gobernadores de Cundinamarca, Magdalena, los ministros de Minas y Energía y de Agricultura, lo mismo que el presidente de Ecopetrol. Del sector de transporte no se recibió excusa alguna, razón por la que los alcaldes manifestaron su inconformismo. “Y allí es cuando empieza el problema, a tal punto que me piden la renuncia en público a través de la W Radio”, dijo el director de Cormagdalena.

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