Correos de 'Reyes' no son prueba

Las unidades de Ejército y Policía que recogieron pruebas durante ataque a 'Raúl Reyes' en Ecuador no podían hacerlo porque no tenían facultades de policía judicial y tampoco para actuar sin consenso de las autoridades del vecino país.

Los documentos electrónicos encontrados en el llamado computador de Raúl Reyes después de la acción militar en la que fue dado de baja en territorio ecuatoriano, los recogieron miembros de las Fuerzas Armadas colombianas sin consultar con las autoridades de ese país, lo cual desatendió el derecho del debido proceso. Además, quienes lo hicieron, no tenían facultades de policía judicial. Por eso el contenido es ilegal y se les aplicará la cláusula de exclusión judicial.

Esta es en esencia la postura asumida por la Sala Penal de la Corte Suprema respecto al computador de Reyes como prueba judicial, y fue el soporte que permitió al alto tribunal proferir auto inhibitorio a favor del excongresista del Polo Wilson Borja, a quien investigaban por supuestos nexos con las Farc, derivados de los hallazgos del citado computador. Y como era de esperarse, la posición de la Corte causó ayer revuelo político y judicial por el alcance de la decisión.

De hecho, la Procuraduría anunció que presentará recurso de reposición para que esa información sea tenida como prueba. A finales de 2010, el Ministerio Público la tuvo en cuenta para destituir e inhabilitar por 18 años a la entonces senadora Piedad Córdoba. Claro está que la Procuraduría aportó información adicional y su decisión no estuvo sustentada solamente en el computador de Reyes.

Las conclusiones de la Corte Suprema también causaron la reacción inmediata del expresidente Álvaro Uribe, quien a través de varios trinos en su cuenta en Twitter, exteriorizó su malestar. “La presión mediática tiene valor probatorio, pero no así los computadores de los terroristas (...) Los inocentes a la cárcel y no hay responsabilidad penal de colaboradores de narcoguerrillas”. Y luego añadió: “Nos condena por abatir al secuestrador Reyes e impunes quienes le colaboraban. En qué quedamos si la justicia se politiza. No solamente hay sesgo sino que lo demuestran”.

Bajándole un poco el tono al debate, el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, sostuvo que las pruebas que fueron recopiladas en el computador de Raúl Reyes no fueron manipuladas y tampoco hubo violación de la cadena de custodia. Agregó que en esos ordenadores hay información que debe ser tenida en cuenta. “Nosotros no controvertimos los fallos de la justicia, pero hay información que debe evaluarse probatoriamente en hechos futuros”, dijo.

Uno de los pocos que festejó la decisión fue el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, quien dijo que se impuso la verdad. “Ese computador terminó siendo, como decían alguno de nuestros voceros, como la maleta del Gato Félix (dibujo animado), todos los días aparecía algo nuevo, la abrían y cualquier cosa podía aparecer”. Cebe recalcar que algunos de los correos señalaban posibles relaciones de los gobiernos venezolano y ecuatoriano con la Farc.

Lo que dejó consignado la Corte Suprema en su providencia para el caso Borja es que durante la llamada Operación Fénix, las Fuerzas Armadas colombianas no sólo ejercieron poderes de policía judicial que no tenían, sino que desatendieron los principios de cooperación judicial, pasando por alto que las pruebas provenían del exterior, y tampoco eran ajenas al principio de legalidad.

Además, puntualizó la Corte, en estricto sentido no es claro si los llamados correos electrónicos de Reyes realmente lo fueron, pues “no se hallaron en un navegador o red de trasmisión de datos, sino en formato de Word, en archivos estáticos que no ligan un origen con un destino”. En otras palabras, “quienes recogieron esos documentos, los copiaron y clasificaron, no informan haber ingresado al correo electrónico presuntamente utilizado por Reyes ni a ningún otro”.

En cuanto a la responsabilidad directa de Wilson Borja, la Corte agregó que con apoyo de peritos investigadores en informática forense, se concluyó que no fue posible encontrar alguna cuenta de correo electrónico que tuviera relación directa con el exrepresentante Wilson Borja. Además, ninguno de los mensajes que fueron encontrados, donde apenas se le menciona, tuvo por origen o destino sus cuentas de correo. Por eso la Corte lo amparó con el auto inhibitorio.

Paradójicamente, en mayo de 2008, por solicitud del gobierno  Uribe, la Interpol entregó un informe forense sobre el llamado computador de Reyes, en el que concluyó que no se encontraron indicios de que se hubiesen creado, modificado o suprimido archivos de usuarios. Asimismo, el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, una ONG inglesa que fue requerida para examinar los documentos, recientemente rindió su informe y validó los secretos de Reyes .

Ante tales antecedentes, la decisión de la Corte tiene enorme trascendencia. De hecho, ayer mismo, la abogada de la excongresista Piedad Córdoba anunció que elevará denuncias penales y disciplinarias contra el procurador Ordóñez, quien la destituyó por prevaricato, abuso de autoridad y extralimitación de funciones. Su argumento: ante hechos iguales deben existir posiciones idénticas en derecho. Lo dice porque Córdoba fue destituida y Borja tiene auto inhibitorio.