Crean movimiento para frenar los piropos agresivos en la calle

Hollaback! es un movimiento con filiales en 11 países, entre ellos Argentina y México. Su proyecto está dedicado a erradicar el acoso en la calle utilizando Internet y los teléfonos celulares.

Actualmente es normal que la mayoría se asombre cuando sabe que una mujer ha sido ultrajada, bien sea física o psicológicamente. Pero no existe tal sorpresa cuando al pasar por la calle notamos que se ha piropeado a alguien o que se le mira lascivamente. Esto último, aunque parezca inofensivo, se denomina acoso callejero y también hace parte de la violencia de género.


En América Latina, especialmente en Colombia, este proceder siempre ha sido culturalmente aceptado, como una expresión libre de los sentimientos y los pensamientos de cualquier hombre cuando ve pasar a una chica frente a sus ojos.


No obstante, al ponernos en los zapatos de ellas (en mi caso es prácticamente inevitable), nos damos cuenta de que nada puede ser más insoportable que caminar y sentir que un depravado ‘admirador’ sigue nuestros pasos, y que en lugar de continuar con sus actividades, este personaje se atribuye el derecho a emitir frases que nada tienen de halagadoras.


Si ellos tan solo supieran lo mucho que dudamos de su masculinidad al hacerlo, pues con su actitud se evidencia que tanto ‘piropeador’ no es más que alguien que quiere hacer alarde de una virilidad que no posee (especialmente entre sus pares), un machista que busca sentar el precedente de que puede estar por encima de nosotras.


Quizás muchos de los lectores estén pensando que es exagerado mi planteamiento. Sin embargo, ya existen en el mundo organizaciones que buscan que el valor y los derechos de las mujeres no sean “manoseados”, por utilizar una palabra que bien describe otra de las tantas formas de agresión a la que muchas son sometidas.


Hollaback! es una de estos movimientos que están dándole la vuelta al globo, contando ya con filiales en 11 países, entre ellos Argentina y México. Su proyecto está dedicado a erradicar el acoso en la calle utilizando las tecnologías de Internet y los teléfonos celulares. ¿Cómo?, intercambiando experiencias, imágenes y mapas de sitios donde suelen ocurrir incidentes de esta naturaleza.


"Para cambiar esta cultura hay que enfrentarse" a ese tipo de actitudes y "hay que decir que el acoso calle no está bien, porque la mayoría de la gente en nuestra sociedad no quiere que exista", señaló Emily May, fundadora de Hollaback! a la BBC de Londres.


Y es que como siempre se ha dicho, el machismo solo dejará de existir en el momento que las mujeres dejen de validarlo. Porque cuando nos asumimos como víctimas inertes y débiles, es cuando esa tendencia a hacernos daño, se fortalece.


Según Stop Street Harassment, otro grupo en contra de esta problemática, se considera acoso a todo tipo actividad como: miradas lujuriosas, tocar la bocina o silbar, besos ruidosos al aire, gestos vulgares, comentarios discriminatorios por género o sexualmente explícitos, bloquear el paso, perseguir, manosear o agredir físicamente a una mujer.


Ignorar estas actitudes no hará que el problema desaparezca. Cuando un hombre se toma la ‘libertad’ de agredir de este modo a una mujer, solo esta convirtiéndola en un elemento más del paisaje, le está manifestando que ella está ahí para su entretenimiento visual. Y no, las mujeres no somos objetos.


Por eso, pertenezca usted al género que sea, lo invito a tomarse un minuto y preguntarse: ¿cuántas veces ha validado estos comportamientos?, ¿cuántas veces más piensa hacerlo?, ¿qué acciones piensa emprender al respecto?, ¿o espera seguir haciendo oídos sordos a tantas palabras necias?


Por María Carolina Urrego Montoya/ colaboradora de Soyperiodista.com

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