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hace 2 horas

Crece angustia entre familiares de 116 muertos en México

San Fernando es el mismo municipio donde en agosto de 2010 fueron masacrados 72 migrantes de Centro y Sudamérica.

Decenas de personas aguardan este miércoles frente a la morgue de la fronteriza Matamoros (noreste de México) para saber si sus familiares desaparecidos están entre los 116 cadáveres rescatados recientemente en fosas clandestinas.

"Yo realmente ya no sé qué estoy buscando, ni a quién acudir, sólo vine hasta acá con la esperanza de encontrar el cuerpo de mi esposo que salió hace más un año de Guanajuato (centro) y no he sabido nada de él", dijo Juani Manríquez, de 40 años, en la puerta de la morgue.

Desde entonces, la mujer espera la llamada telefónica que su marido prometió hacerle al llegar a la frontera norte, con tres amigos más, con quienes pretendía cruzar el río Bravo, línea divisoria entre Matamoros y la estadounidense Brownsville, para viajar a Miami y trabajar como migrantes indocumentados.

Pero las dificultades para identificar los cuerpos son muchas: desde falta de espacio en el anfiteatro para almacenar los cadáveres y realizarles los exámenes de ADN, hasta personal insuficientemente preparado para realizar los trabajos.

Al menos 57 personas de Guanajuato, uno de los estados mexicanos con mayor expulsión de migrantes, denunciaron en los últimos días ante la fiscalía de ese distrito la desaparición de sus familiares, informó el miércoles la prensa mexicana.

A ellos se les agrega los ciudadanos de al menos seis distritos que han expresado su intención de viajar a Matamoros para ver si sus familiares desaparecidos están entre los 116 cadáveres que desde el 1 de abril fueron extraídos de fosas clandestinas en el municipio de San Fernando, vecino de Matamoros.

San Fernando es el mismo municipio donde en agosto de 2010 fueron masacrados 72 migrantes de Centro y Sudamérica.

El estado de Tamaulipas, donde se ubican Matamoros y San Fernando, es un distrito estratégico en la frontera entre México y Estados Unidos por ser el punto fronterizo menos lejano (1.000 km) de la capital mexicana.

Ubicado sobre el Golfo de México, Tamaulipas tiene 15 cruces binacionales por los que se mueve más del 30% del comercio terrestre internacional de México con Estados Unidos de casi 300.000 millones de dólares anuales, y que lo atraviesan las principales rutas de migración clandestina y narcotráfico.

Juaní Manríquez es una de las 136 personas de diferentes partes del país que se han acercado al módulo de información instalado en Matamoros, de 500.000 habitantes, para iniciar los trámites que les permitan saber si su familiares están entre los cadáveres, según la fiscalía de Tamaulipas.

El gobierno federal atribuyó el martes los asesinatos al cártel de los 'Zetas', que según la versión oficial, habría secuestrado autobuses y asesinado a varios de los pasajeros, sin que aún se conozca el móvil de los crímenes, pese a que hay 17 detenidos.

El consulado de Estados Unidos en Matamoros informó que al menos un estadounidense fue secuestrado mientras viajaba como pasajero en uno de los autobuses atacados, mientras que la cancillería guatemalteca confirmó que entre los cadáveres descubiertos se encuentra uno de sus ciudadanos, Feliciano Tagual Ovalle, de 44 años.

Por el momento ni la cancillería mexicana ni la fiscalía han declarado si hay más extranjeros entre los muertos.

Los familiares que llegaron los últimos días a Matamoros han acampado frente a la morgue, en cuya fachada lucen cartulinas pegadas con fotos y los nombres de desaparecidos en espera de alguna noticia.

Desde 2010, más de 1.600 personas murieron en Tamaulipas por la guerra entre el cártel del Golfo y sus antiguos aliados los 'Zetas', una organización de ex militares desertores que hasta entonces había sido su brazo armado, por el control de la plaza.