Crece la emergencia invernal

Vuelve la alerta por las lluvias en el país. Cuatro represas se encuentran en su tope máximo, mientras que en los ríos Cauca y Magdalena fue declarada la alerta roja.

Imágenes dantescas se ven por estos días en todo el país. Casas destruidas, municipios enteros devorados por el agua, viviendas arrasadas por deslizamientos y vías al borde del colapso. El invierno está golpeando con toda su fuerza y ha dejado, desde octubre del año pasado, 312 víctimas mortales y cerca de 2,23 millones de damnificados en 712 municipios de 28 de los 32 departamentos del país

Mientras que en Nimaima, La Peña, Útica y Caparrapí (Cundinamarca) cerca de 100 familias fueron afectadas por la creciente del río Negro, en Antioquia las autoridades declararon la emergencia invernal en diez municipios, además de Medellín, por cuenta de las incesantes lluvias y la saturación de los suelos.

En Cali la situación no es muy diferente. Las lluvias provocaron el desbordamiento de una quebrada en Pance que inundó la carretera Panamericana entre Cali y Jamundí, sur del Valle, y la vía conocida como ‘Cañasgordas’. Tan grave es la situación, que el alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, declaró la urgencia manifiesta, una medida que le permitirá a la administración celebrar contratos y realizar traslados presupuestales internos con el fin de paliar los desastres ocasionados por los fenómenos de la naturaleza.

Los deslizamientos tampoco dan tregua. En Nariño, más de 100 toneladas de lodo sepultaron una vivienda y cobraron la vida de cinco personas en la vereda San Antonio de Chuza, en el municipio de El Tambo, mientras que en Boyacá, seis municipios se encuentras, municipios enteros devorados por el agua, viviendas arrasadas por deslizamientos y vías al borde del colapso. El invierno está golpeando con toda su fuerza y ha dejado, desde octubre del año pasado, 312 víctimas mortales y cerca de 2,23 millones de damnificados en 712 municipios de 28 de los 32 departamentos del país

Mientras que en Nimaima, La Peña, Útica y Caparrapí (Cundinamarca) cerca de 100 familias fueron afectadas por la creciente del río Negro, en Antioquia las autoridades declararon la emergencia invernal en diez municipios, además de Medellín, por cuenta de las incesantes lluvias y la saturación de los suelos.

En Cali la situación no es muy diferente. Las lluvias provocaron el desbordamiento de una quebrada en Pance que inundó la carretera Panamericana entre Cali y Jamundí, sur del Valle, y la vía conocida como ‘Cañasgordas’. Tan grave es la situación, que el alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, declaró la urgencia manifiesta, una medida que le permitirá a la administración celebrar contratos y realizar traslados presupuestales internos con el fin de paliar los desastres ocasionados por los fenómenos de la naturaleza.

Los deslizamientos tampoco dan tregua. En Nariño, más de 100 toneladas de lodo sepultaron una vivienda y cobraron la vida de cinco personas en la vereda San Antonio de Chuza, en el municipio de El Tambo, mientras que en Boyacá, seis municipios se encuentran prácticamente incomunicados por deslizamientos de tierra que tienen taponadas las vías.

A todos esos desastres se suma la situación de alerta en la que permanecen cuatro represas del occidente y el centro del país, una de las cuales, la de Prado, tuvo que abrir sus compuertas luego de que el nivel del agua llegara a su tope máximo.

Las donaciones parecen no ser suficientes y en muchas regiones del país, que aún no se recuperan de los daños ocasionados por la ola invernal de octubre pasado, se escuchan reclamos por la ausencia del Estado y la falta de ayuda humanitaria.

El Gobierno, por su parte, depende de la aprobación de dos proyectos que fueron radicados la semana pasada por el presidente del Partido de la U, Juan Lozano, con los que se busca atender la crisis, luego de que la Corte Constitucional declarara inconstitucionales los decretos expedidos bajo la Emergencia Social, Económica y Ecológica que permitían tomar medidas para hacerle frente a los desastres ocasionados por la ola invernal.

Los estragos son incalculables y el invierno apenas comienza. Según el director del Ideam, Ricardo Lozano, la temporada de lluvias se extenderá hasta junio y los aguaceros que vienen duplicarían el promedio mensual de precipitaciones, pues sólo en los primeros días de abril en Bogotá, Ibagué, Neiva y Medellín, las lluvias superaron los niveles normales y dejaron en todo el país 15 personas muertas, 13 de ellas por deslizamientos de tierra.

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