Crecimiento generalizado

Las proyecciones del BBVA para la economía colombiana indican que los altos precios internacionales del petróleo influirán para que el país crezca 5% en 2011. Inflación, el lunar.

El principal tema económico de la próxima campaña presidencial en EE.UU. promete ser el alto precio del barril de petróleo y las estrategias para controlar su crítico ascenso de 38,3% en los últimos 12 meses. Ese mismo factor es determinante en los planes económicos de Europa y Japón, que ven condicionado su crecimiento a la subida de este commodity.

Sin embargo, el aumento prolongado de su precio se ha convertido en una de las mejores noticias de los últimos años en Colombia, sobre todo un mes después de que el Gobierno confirmara que la producción petrolera pasó de 783.000 barriles diarios a 903.000 en los 9 meses pasados. De seguir el ritmo, el país no sólo cumpliría su meta de producción de 1,15 millones de barriles diarios para 2014, sino que su economía avanzaría 5% en el presente año.

Esa es la principal conclusión del estudio Situación Colombia, publicado ayer por la filial nacional del Banco BBVA, según el cual los actuales precios internacionales del oro negro serán fundamentales para que el país creza un 5,5% en 2012. “Las exportaciones de crudo tendrán un efecto positivo en la cuenta corriente del Estado, en la llegada de divisas, en las ganancias de Ecopetrol y en las cuentas fiscales”, resume Juana Téllez, economista jefe del BBVA Colombia.

Los pronósticos de la entidad también son alentadores respecto a la consecuencia directa de la renta petrolera: la tasa de cambio. La llegada masiva de dólares en los últimos 12 meses hizo que el peso se revaluara alrededor de 8%, pero la entidad cree que muy pronto se llegará a un punto de equilibrio. “Es de destacar que hoy en día vemos menos volatilidad en el tipo de cambio que en el periodo previo a la intervención del Banco de la República sobre el mercado”, señala Téllez, quien cree que el precio del dólar en el cuarto trimestre de 2011 llegará a $1.815 y cerrará el año a $1.830.

Adicionalmente, las cifras sobre capacidad instalada (que llegan a su máximo histórico) y los dineros invertidos en su ampliación, hacen creer que la industria  cerrará el año con broche de oro, creciendo a la misma tasa de la economía y liderada por los sectores automotriz y cementero. Una clave para que se produzca este resultado es el buen comportamiento que la demanda interna ha tenido desde 2010. Las bajas tasas de interés y la reducción de la tasa de desempleo (pasó de 11,8% en marzo de 2010 a 10,8% marzo pasado, según el Dane) serán determinantes para que el consumo vuelva a jalonar la economía.

Pero el gran lunar en este pronóstico son las consecuencias del invierno en el balance del Estado. A pesar de que en el primer trimestre el Gobierno logró conseguir recursos para atender a los damnificados por las lluvias, ampliando el recaudo de impuestos en un 104,8%, los efectos de la segunda abatida de la ola invernal están siendo más críticos.

El BBVA calcula que las lluvias ubicarán en 4,1% en déficit del Gobierno Nacional Central, y que los consumidores seguirán pagando más dinero por los alimentos que consumen. “Será el factor determinante para que la inflación de 2011 termine en 3,5%”, concluye Téllez.

Para ver infografía, clic aquí

Temas relacionados

 

últimas noticias